El lápiz del siglo XXI

Las tabletas digitalizadoras muestran un nuevo camino para el desarrollo del dibujo; son ideales para que los entusiastas den rienda suelta a sus ideas
El dibujo ha evolucionado hasta dimensiones impensadas. La nueva era ya no incluye lápices de colores y sacapuntas, sino herramientas tecnológicas que facilitan las técnicas para que aficionados y profesionales desarrollen sus ideas con una infinidad de posibilidades.

Desde arquitectos hasta artistas, pasando por los amantes del dibujo, las tabletas digitalizadoras permiten al usuario trasladar sus creaciones a un nuevo lienzo que brinda una amplia variedad de opciones: desde dibujar en alta definición con 1.070 millones de colores visualizables, hasta elegir entre diversos estilos de trazos, grosores y tamaños de linea con el mismo lápiz.

Juan Brusco, director de la empresa uruguaya Animation Campus, fue rotundo: "Son el lápiz del siglo XXI".

Para el arte y el aula

La adquisición de estas tabletas por parte de institutos educativos tiene su historia. El primero en utilizarla a nivel local fue Animation Campus, una escuela que tiene casi 11 años de existencia y se dedica a la enseñanza del rubro 3D, diseño digital, video, efectos visuales y animación.

"La primera tableta digitalizadora que tuve fue una de 13,3 pulgadas. Me permitió unir la experiencia que tenía con el lápiz y el papel con los manejos de capas, la gestión de colores y temas propios del arte digital. La fusión (de los elementos) permite cambiar y resolver problemas de forma natural y rápida a la vez", destacó Brusco.

A su juicio, el lápiz y el papel presentan muchas ventajas a la hora de enseñar, pero "a la hora de producir", la tableta da más practicidad. No obstante, el docente consideró que no le quita espacio a las viejas herramientas. "La tableta es un medio de transición: del papel al ámbito digital, que es el medio de producción por excelencia".

Brusco no oculta su entusiasmo respecto al progreso de la tecnología al servicio del dibujo, ya que ofrece opciones más completas y en un formato que se hace cada vez más liviano.

"Hoy en día tenemos tabletas que ya traen el sistema operativo instalado. Es un objeto liviano en el que se puede trabajar con un alto grado de profesionalismo y de forma sencilla", dijo Brusco. Lo que resta es aprender su uso, disfrutarlo y dejar volar la imaginación.

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En plaza

En el mercado local hay tres marcas disponibles: Wacom, Genius y Kanvus. El director de Animation Campus expresó que su escuela elige Wacom, ya que considera que son el "Roll Royce de las tabletas digitalizadoras". Esto se debe a que, en su opinión, los creadores logran mantener un nivel de definición y de realización técnica superior.

En los locales de venta consultados por Cromo también se destacó a Wacom como el fabricante que brinda la mayor calidad de producto.

Esta marca, de origen japonés, desarrolló dos líneas diferentes: Intuos (que sustituye a su predecesor, Bamboo) y Cintiq. Su principal diferencia es que las tabletas de la primera necesitan conectarse a una PC para transferir los datos; mientras que la segunda corresponde a monitores interactivos, con procesador incluido, los cuales permiten trabajar directamente en el dispositivo.

La serie Intuos cuenta con diversos modelos, entre ellos, Intuos Pen –una clásica tableta con lápiz–, Intuos Pen & Touch, que incorpora comandos táctiles, Intuos Pro, con 2.048 niveles de sensibilidad a la presión del lápiz, e Intuos Manga, una tableta para dibujantes de manga con sotfware específicos. Sus precios oscilan entre US$ 100 y US$ 400. En tanto la serie Cintiq se comercializa en pantallas desde 13,3 pulgadas a 24,1 pulgadas, lo que mejora el tamaño del área de trabajo y la capacidad y cantidad de colores visualizables; pero su precio supera los US$ 1.900. La última novedad de la marca es una de 27 pulgadas con superficie táctil, cuyo precio es de US$ 5.465.

Las opciones más accesibles son las de Genius y Kanvus, que tienen productos desde US$ 59.

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