Cómo funciona el 3D Touch

Esta tecnología de Apple quiere cambiar la interacción con las pantallas
"Tus pulgares aprenderán", dijo Steve Jobs a un periodista que cuestionaba el teclado virtual del primer iPhone. Parece que ocho años después, los pulgares de los usuarios, ya adaptados a las pantallas táctiles, tendrán que aprender nuevamente con la inclusión del 3D Touch en las nuevas versiones del teléfono insignia de Apple.

Se trata de una función que brinda al usuario distintas opciones según qué tan fuerte se presione la pantalla del teléfono, tanto dentro como fuera de las aplicaciones. Para esto se utiliza el concepto de "peek and pop", que consiste en que, al presionar un poco la pantalla, el usuario podrá echar un vistazo a atajos o vistas previas de una determinada aplicación.

En la cámara, por ejemplo, las opciones que se despliegan son "tomar una selfi", "grabar un video", "grabar en cámara lenta" o "tomar una foto". Para activar la función que se desea, se presiona con un poco más de fuerza sobre ella y al soltar la pantalla se vuelve al lugar desde el que se comenzó. Para desarrollar el 3D Touch, Apple se basó en la flexibilidad del cristal Corning (un material más resistente a los golpes) de las pantallas de sus celulares.

Debajo de esta hay 96 sensores que miden variaciones microscópicas de la distancia entre ellos y el cristal (cuanta más presión se ejerce en la pantalla menor es la distancia con los sensores). Estas señales se combinan con las de los sensores táctiles para sincronizar el comando con la imagen de la pantalla. Dicho de otra forma: el hardware mide la fuerza, mientras que el software mide la intención del comando.

Lo que Apple busca con esta nueva tecnología es ahorrarle tiempo al usuario en la navegación entre aplicaciones y evitarle los segundos que le lleva presionar el botón de inicio para abrir otra aplicación. Algo que nadie pidió y que a pocos les preocupaba, pero logra brindar una experiencia de uso más fluida y amigable.