Juegos compartidos: tecnología para padres e hijos

Los dispositivos electrónicos pueden ser considerados parte de la familia; ¿cómo integrarlos de manera positiva en el hogar?
Celulares en la mesa, PlayStation a cualquier hora o seres humanos aislados y absortos en sus tabletas. Hoy en día la tecnología parece más que un mueble más de la casa o un miembro más de la familia. Teniendo en cuenta su inevitable lugar en las casas, hay que preguntarse: ¿es posible integrar la tecnología en el hogar de manera positiva?

"Tenemos que asumir que la tecnología ya es parte de la familia", aseguró la psicóloga infantil Ángeles Suarez a Cromo. Y prosiguió: "El tema es el lugar que ocupa y lo difícil que es marcar el límite del uso de todos los dispositivos". Sin embargo, para marcar límites es necesario ser ejemplo de conducta. Una encuesta llevada a cabo por Common Sense Media descubrió que los adolescentes pasan la misma cantidad de tiempo que sus padres en dispositivos u otras pantallas. "Creo que te dice que (los padres) no son tan diferentes a sus hijos", dijo Michael Robb, el director de la investigación, a la cadena CNN. El 78% de los padres consideró que eran buenos modelos para sus hijos en lo que respecta a los medios y la tecnología.

Qué hacer

Prohibir o satanizar la tecnología parece ser un recurso recurrente en muchos padres espantados ante la posibilidad de perder relación con sus hijos. No obstante, es fundamental tener en cuenta que, muchas veces, rechazarla significa aislar al chico de su grupo de amigos o perder contacto con personas clave para su integración social.

¿Cómo actuar? "Construir entre toda la familia algunas normas o criterios sobre cuántas horas y en qué momentos del día no se pueden usar las pantallas", recomendó Roxana Morduchowicz, doctora en comunicación. En una entrevista para Cromo, la especialista en cultura juvenil comentó que el consenso en la familia es piedra angular para que haya una integración positiva de la tecnología. Por lo tanto, no se trata de encasillar a los chicos, sino de concientizarlos para que comprendan la importancia de los momentos dedicados 100% a la familia.

"En los hogares los padres preguntan a sus hijos '¿cómo te fue en el examen?, pero hay que incorporar una nueva pregunta: '¿Qué hiciste hoy en internet?'", dijo Roxana Morduchowicz, autora de Los chicos y las pantallas

La tecnología no tiene por qué ser un agujero negro que se traga todos los medios culturales. Por ejemplo, después de una película, padres e hijos pueden buscar juntos información sobre el director, los actores o, mejor todavía, sobre el tema tratado. Pero este vínculo tecnológico no podrá establecerse si los padres ignoran o desconocen los nuevos aparatos electrónicos.

"No hace falta hacer la misma actividad con los chicos. Compartir cosas que encuentren en la web ya es una manera de acercarse. Navegar juntos en temas que a los chicos les interese", señaló Morduchowicz. Y precisó: "En los hogares los padres preguntan a sus hijos '¿cómo te fue en el examen?', pero hay que incorporar una nueva pregunta: '¿Qué hiciste hoy en internet?'"

Hacia adelante

La palabra "daño" es rechazada para describir las modificaciones que causan las nuevas tecnologías en el entorno familiar. Según Morduchowicz, "no es el dispositivo lo que debe preocupar, sino el uso que se le da".

La autora del libro Los chicos y las pantallas afirmó que los padres deben aprender a moldearse ante el lazo de sus hijos e internet. "El primer paso para que las familias encuentren en la tecnología una aliada es que los padres estén al tanto del uso que hacen sus hijos de las pantallas, no para saber el contenido, sino para saber que aquellos con quienes se comunican son conocidos". Sin intención de "invadir la privacidad de los chicos", Morduchowicz propuso que haya un conocimiento claro de los usos que los adolescentes hacen de la tecnología.

En lugar de poner restricciones basadas en el tiempo, los padres deberían ayudar a sus hijos a decidir lo que quieren hacer, adoptando un rol creativo. Anya Kamenetz, periodista experta en educación y autora del libro The Art of Screen Time: How Your Family Can Balance Digital Media and Real Life, dijo al diario español El País: "Debemos demostrar una actitud positiva. Eso significa usar juntos las pantallas para conectar con otros (como videoconferencias con familiares que están lejos, o para que la abuela pueda ver el partido de fútbol de su nieto), para crear, explorar nuevas ideas, divertirse o ver videos en YouTube para mejorar su técnica deportiva, por ejemplo. También significa equilibrar ese uso con el tiempo que se pasa cara a cara con alguien, al aire libre, en comidas familiares, leyendo... Hay un tiempo y un lugar para todo. No tiene que ser una cosa o la otra".

Momentos en familia

El uso que se le da a la tecnología es lo que definirá, más tarde, su aporte o retraso en la vida familiar. ¿Un empuje tecnológico hacia la unión? El juego.

"Si la tecnología entra en nuestras casas de una manera responsable, no hay red social que nos aleje, no hay serie que nos aísle. En todo caso nos une", indica el cierre del video campaña española Por un uso Love de la tecnología, realizado por la compañía Orange.

Gonzalo Frasca, director de diseño de DragonBox, se expresó en este sentido: "Los juegos, en general, son facilitadores sociales, ya sean de mesa, deportes o videojuegos". A pesar de que pueden generar algún tipo de tensión o problema, "cuando son grupales permiten crear un espacio que va más allá de la diversión y permite conocer más íntimamente la manera de ser de cada familiar, la colaboración, la competencia, la reacción frente al estrés y la unión para resolver un problema común", aseguró el catedrático de videojuegos de la Universidad ORT.

"Los niños suelen tener muchas ganas de compartir su entusiasmo y explicar qué les gusta de un juego: es esencial que tengan adultos que los escuchen profundamente y estén dispuestos a probar a jugar con ellos", dijo Gonzalo Frasca, diseñador de videojuegos

Los juegos tienen un efecto positivo en el desarrollo cognitivo del niño, mejorando su tiempo de respuesta, la visión periférica y la elaboración de estrategias para lograr objetivos. Teniendo en cuenta los videojuegos, el experto comentó que, para que sean integrados positivamente en la familia, no es necesario que jueguen todos juntos. "La mejor manera de integrarlos es discutir críticamente sobre los juegos", comentó el experto. "Los niños suelen tener muchas ganas de compartir su entusiasmo y explicar qué les gusta de un juego: es esencial que tengan adultos que los escuchen profundamente y estén dispuestos a probar a jugar con ellos o averiguar más sobre lo que les cuentan", reflexionó. Hay una diferencia entre "escuchar" e "interesarse e involucrarse". Lo último, según Frasca, "lleva un esfuerzo y tiempo que muchos padres no tienen o no quieren invertir".

Ya sean videojuegos o aplicaciones, estos mundos ofrecen entretenimiento suficiente para divertirse en familia: hay juegos educativos, creativos, deportivos y versiones digitales de juegos de mesa (ver Juegos para todos).

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Los puntos cardinales

Es indiscutible que el objetivo de internet y de las nuevas tecnologías dentro del núcleo familiar debe ser el de facilitar el diálogo y la unidad familiar.

Para llevar a cabo esta meta, Fernando García Fernández y Xavier Bringué Sala, autores del libro Una familia en el ciberespacio, han desarrollado las referencias para asegurar el correcto uso de estas herramientas que, bajo control y precaución, pueden ser de excelente ayuda para enlazar a padres e hijos.

Los especialistas señalan cuatro "puntos cardinales" que definen "el buen hacer de una familia de navegantes". ¿El Norte? Compartir. "Cualquier experiencia en internet debe significar o, por lo menos, facilitar que se pueda compartir algo con los demás". En cuanto al "Sur", los expertos en comunicación denominan que el servicio es indispensable. "Uno de los peligros al navegar por la red es caer en el individualismo, en un aislamiento excesivo", se aclara en el texto. El "Este" es definido como la necesidad de que el uso de internet tenga un principio y un fin, teniendo en cuenta que "es un universo inmenso de información". Estas consideraciones "ahorran tiempo, añaden eficacia y evitan escollos peligrosos", se lee en el libro. Por último, el Oeste: medio. Para confirmar que la red está teniendo el lugar conveniente dentro de la vida familiar, es crucial que no sea más que un conector.
"Los protagonistas serán siempre las personas y los fines, aquellos que se tracen en el ámbito educativo familiar". De esta manera, la red no fomentará la adicción al dispositivo, sino que será el conducto a través del cual se comunicarán las personas.


Juegos para todos

Just Dance
Mediante una pantalla con conexión a internet, la aplicación ofrece distintos temas para bailar. En este juego hay más de 300 canciones disponibles y, cada mes se añade nuevas canciones y contenido exclusivo.
iOS y Android
Gratis

Dark Stories
Especial para aquellos con dotes de detective. Uno de los participantes leerá una historia que propone la app y los demás deberán tratar de averiguar lo que ha ocurrido. Los participantes podrán hacer preguntas al "narrador", que deberá contestarlas para ayudar a sus amigos a resolver los misterios.
iOS y Android
Gratis

Scrabble
El típico juego de cruzar palabras, ahora disponible en el mundo virtual con gráficos en HD. Esta app permite jugar en varias partidas a la vez. Con un chat interno, podrá comunicarse con quienes juega. Descarga gratis.
iOS y Android
Gratis

¿Qué soy yo?
Juego en el que el usuario debe adivinar una palabra a partir de las pistas que le dan sus amigos. Permite optar entre opciones como personajes, famosos, películas, hitos, y más. Además de un cronómetro regulador, la app ofrece la posibilidad de filmar y guardar los momentos de diversión.
iOS y Android
Gratis


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