Inventos tecnológicos descubiertos por error

Cinco hallazgos que se dieron por casualidad en los laboratorios

Pantallas que se regeneran

A fines de 2017, científicos experimentaban con nuevos adhesivos, entre ellos uno llamado "poliéter tiourea" que los sorprendió por su capacidad de autorrepararse. Basta con aplicarle presión unos segundos a temperatura ambiente y dejarlo reposar para que vuelva a su estado original.

Inyección de tinta

En la década de 1970, un ingeniero de Canon creó la impresora por inyección de tinta luego de que una plancha destruyera su lapicera en un descuido. El sistema funciona a través de resistencias que, al generar calor, hacen que la tinta se caliente, se expanda y sea expulsada hacia el papel.

Batería de larga duración

Una estudiante de la Universidad de Irvine, en California, cubrió por casualidad un nanocable de una batería con un electrolito hecho de gel. El resultado fue que la batería podía someterse a 200 mil recargas durante más de tres meses sin detectar pérdidas de capacidad o energía.

Marcapasos

El ingeniero estadounidense Wilson Greatbatch buscaba crear un mecanismo oscilador que pudiera grabar y registrar los sonidos del corazón pero, por error, agregó un componente que dotó al sistema de la capacidad de emitir impulsos eléctricos rítmicos.

Silicio poroso

Un día de 2003, a Jamie Link se le rompió un chip de silicio. Entonces notó que cada trozo retenía las propiedades del original. Así se descubrió el "polvo inteligente", unos sensores microscópicos que pueden captar casi todo: humedad, temperatura, señales químicas, entre otros.

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