Windows XP fue inmune al ciberataque que paralizó al mundo

Los equipos infectados solo mostraron un pantallazo azul y debieron reiniciarse

El ciberataque provocado por WannaCry, un ransomware que inutilizó a unas 300.000 computadoras en todo el mundo, provocando trastornos en hospitales, oficinas de correos, plantas automotoras y oficinas gubernamentales, no afectó a todos los sistemas operativos por igual. Un informe de la empresa de seguridad informática Kryptos reveló que el vetusto Windows XP resistió al incidente mucho mejor de lo esperado.

Los equipos que todavía tenían instalado este sistema operativo solo se colgaban, sin instalar el programa malicioso ni extenderlo, al contrario de lo que se sostuvo al inicio de la epidemia informática.

"En el peor y más probable escenario, el ransomware provocó muchos pantallazos azules inexplicables", explica el informe de Kryptos.

El núcleo de WannaCry era una vulnerabilidad en un sistema de compartir archivos de Windows llamado SMB. Este permite que el virus se extienda con rapidez a través de los sistemas vulnerables sin necesidad de intervención humana, consignó The Verge. Pero cuando los investigadores de Kryptos probaron cómo reaccionaba una máquina con Windows XP, descubrieron que estas solo fallaban al instalar el software, lo que obligaba a su reinicio.

Entonces, ¿por qué se ha hablado tanto de Windows XP desde el ciberataque? Los investigadores de Kryptos afirman que se lo atacó injustamente, dado que el responsable más probable pudo haber sido algún sistema con Windows 7 desactualizado.

Cerca de un millón de computadores en China aún hoy están infectadas con este malware, hecho que se podría explicar por la baja tasa de instalación de Windows 10 -sistema seguro para estos efectos- en el país.