Vigilan un iceberg de seis veces el tamaño de Manhattan

Mide 660 kilómetros cuadrados y viaja a una velocidad de tres kilómetros. La gigantesca estructura de hielo se dirige hacia mar abierto y puede resultar peligrosa


 

Científicos están vigilando a uno de los iceberg más grandes que existen actualmente. Cubre cerca de 660 kilómetros cuadrados, es decir, aproximadamente seis veces el tamaño de Manhattan, y tiene un grosor de hasta 500 metros. Conocida como B31, esta gigante estructura de hielo se separó del Glaciar de Pine Island, en la Antártida, en noviembre y ahora se dirige hacia mar abierto.

"Es lo suficientemente grande como para que amerite vigilarlo", dijo la glacióloga de la NASA Kelly Brunt, destacando que organizaciones del gobierno de Estados Unidos, incluido el Centro Nacional del Hielo, están observando a decenas de icebergs en todo momento.

El iceberg actualmente no se encuentra en una zona que sea muy transitada por barcos. "No hay mucho tráfico marino allí. No estamos particularmente preocupados sobre las rutas de navegación. Sabemos dónde están todos los grandes", afirmó.
Es lo suficientemente grande como para que amerite vigilarlo”, dijo la glacióloga de la NASA Kelly Brunt

Los científicos están especialmente interesados en este iceberg, no sólo debido a su tamaño, sino porque se originó en una zona inesperada, dijo Brunt. "Es como un gran pedazo de bizcocho flotando por el Océano Antártico", agregó.

La grieta del glaciar que creó el iceberg fue detectada inicialmente en 2011, según Brunt, quien es científica del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA y de la Universidad de Morgan State en Maryland.

El Glaciar de Pine Island ha sido estudiado de cerca durante las últimas dos décadas debido a que ha estado perdiendo espesor y se ha drenado rápidamente, por lo que podría contribuir al aumento de los niveles del mar, dicen científicos.

El recorrido del iceberg


Los investigadores sostienen que el iceberg flotó por la Bahía de Pine Island, una cuenca en el Mar de Amundsen y posiblemente será arrastrado pronto por las rápidas corrientes del Océano Antártico. "Estamos realizando algunas investigaciones sobre las corrientes locales del océano para intentar explicar adecuadamente el movimiento", dijo el investigador de icebergs Grant Bigg, de la Universidad de Sheffield en Inglaterra, en un comunicado desde el Observatorio de la Tierra de la NASA.

"Es sorprendente cómo han habido períodos casi sin movimientos, intercalados con un flujo rápido", agregó. "Hubo un par de ocasiones previamente en las que pudo haber algunas colisiones parciales o encallamientos parciales con el lecho marino, mientras el B31 rebotaba de un lado de la bahía al otro".

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