Veinte tarántulas viajaban en un sobre de manila a República Dominicana

Los ejemplares, pertenecientes a una especie prioritaria del país, fueron colocados en bolsas Ziplock

"Imaginate 20 animales que tienen el tamaño de una mano de un adulto en un sobre de manila", dijo Anita Aisenberg, investigadora del Laboratorio de Etología, Ecología & Evolución del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IIBCE). Los ejemplares encontrados ayer en esas condiciones por personal del Correo Uruguayo pertenecen a la especie Grammostola quirogai, es decir, "las tarántulas más grandes del Uruguay", cuya conservación fue declarada como prioritaria.

Dieciséis arañas estaban vivas al momento de la apertura del sobre que fue retenido por ser considerado un "objeto extraño". Lo que llamó la atención por presentar una dirección fraudulenta, terminó siendo un intento de contrabando de animales silvestres que ahora recae en la búsqueda de un responsable por parte del Departamento de Fauna del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. Adentro estaban las 20 tarántulas, cada una en una bolsa ziploc.

En el sobre figuraba como remitente un nombre extranjero y una dirección de Montevideo cuya numeración es, por lo menos, errónea. El paquete fue recibido el 7 de enero por una sucursal del correo en Tacuarembó para ser enviada a un particular en República Dominicana.

El temor de Aisenberg es que este sobre de manila sea solo una pequeña muestra de algo que sucedió en 2007, cuando aparecieron varias cajas que pretendían ser enviadas también desde Tacuarembó y hacia Suiza a través del correo nacional y empresas privadas y que incluían más de 700 tarántulas de la misma especie. En esa oportunidad se dio con el responsable, quien fue procesado sin prisión. Además, se descubrió que ciudadanos suizos habían pagado a locales para recolectar las arañas.

"Estos animales son traficados como mascotas. En Uruguay hay decretos que prohíben, no solo la tenencia, sino la comercialización de animales silvestres", explicó a Cromo la investigadora. Aisenberg cree que las tarántulas no tenían a la isla caribeña como destino final sino que solo sería una parada en su camino hacia Europa y Estados Unidos donde "tienen precios importantes".

La investigadora precisó: "Se nota que tienen el cálculo hecho. Mientras que lleguen algunos (ejemplares) vivos, está bien. El negocio les sirve".

En peligro

La tarántula de la especie Grammostola quirogai es típica del norte del país, en particular, de las serranías. Viven en cuevas que construyen debajo de grandes piedras y miden unos 6,5 centímetros. Los investigadores del IIBCE ya han constatado una reducción significativa del número de ejemplares y, por tal motivo, ha sido catalogada como "especie prioritaria para la conservación en Uruguay".

Según se lee en la Guía de Arácnidos del Uruguay, las hembras son más grandes y pesadas que los machos, con el abdomen grande y redondeado, mientras que los machos lo tienen delgado y alargado. A pesar de su aspecto "amenazador", no son agresivas.

Una vez rescatadas, las tarántulas fueron hidratadas y trasladadas a recipientes más grandes. Hoy serán alimentadas. Ayer eso no fue posible dado que experimentaban un alto nivel de estrés. El objetivo de Aisenberg es que, si evolucionan bien, serán liberadas en su hábitat natural en la próxima semana.