Veinte mil leguas de cable submarino

Con los nuevos cables que Uruguay comenzó a construir con Google, el país aumentará en más de 241 veces su capacidad de conexión, además de que se convertirá en proveedor para otros países
Cuando se envía un correo electrónico, la pequeña colección de bits que contiene el mensaje viaja desde un servidor local a un cable de fibra óptica de alta velocidad que lo llevará bajo tierra o bajo el océano hasta la casilla de su destinatario. El 90% de las comunicaciones internacionales por internet se transmite hoy por medio de cables submarinos. Los satélites, en cambio, intervienen en las comunidades rurales y en las áreas más remotas de la Tierra. La independencia de los cables, entonces, no se aplica bajo la superficie.

"El ancho de banda que es posible transmitir por un pelo de fibra (óptica) es inmensamente mayor al ancho de banda que es posible transmitir con antenas satelitales", explicó Gabriel Costa, gerente general de Alcatel-Lucent, empresa seleccionada para la construcción e instalación de Tannat, el nuevo cable que llegará a este rincón del sur pero, lo más importante, por el cual Uruguay se conectará directamente con Estados Unidos.

¿Qué significa esto?

El país contará con una capacidad de conexión más de 200 veces mayor a la actual y el usuario recibirá "más velocidad a un precio similar", confirmó a Cromo Andrés Tolosa, presidente de ANTEL.

Más velocidadUruguay ya está conectado a dos cables submarinos: el Unisur, instalado en 1994, y el Bicentenario, de 2011. Ambos parten de la playa Mansa de Punta del Este y terminan en Las Toninas, una localidad argentina a 320 kilómetros de Buenos Aires; en el otro extremo se enlazan a Brasil. El más viejo solo tenía capacidad para llamadas de voz hasta que hace poco ANTEL y Telefónica Internacional lo "revivieron", al sustituir los equipamientos electrónicos de los extremos para permitir el tráfico de datos.

El más moderno, de 250 kilómetros de longitud en aguas uruguayas y con una capacidad de transmisión de información de 320 gigas de ancho de banda, se acopla al anillo interoceánico denominado South American Crossing que bordea el continente y provee conectividad a la región a lo largo de 20.000 kilómetros, con una velocidad aproximada de 1,5 terabytes por segundo.
"El Bicentenario nos permitió tener muy buena conexión a Argentina y acceso hacia internet en el mundo", dijo Tolosa.

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El problema es el costo. La compra de los primeros 10 gigabytes por segundo por 20 años a proveedores internacionales requirió una inversión de US$ 20 millones por año; ahora, lo mismo cuesta menos de US$ 10 millones, pero hubo años en los que ANTEL tuvo que invertir US$ 40 millones por la compra de enlaces.

Ante los números, la empresa uruguaya de telecomunicaciones sopesó la posibilidad de construir un cable propio. "Solos era imposible", afirmó Tolosa. El desembolso hubiera sido de US$ 300 millones. Pero al asociarse con Google, la cifra bajó a US$ 30 millones, por una extensión de 2.000 kilómetros, entre Maldonado y la ciudad brasileña de Santos, y US$ 47 millones por una conexión con otro tramo que se enlaza desde Santos con Fortaleza y Boca Ratón (Florida, Estados Unidos) –ya en construcción–, lo que permitirá, además, vender internet a la región.

Sus seis pares de fibra ofrecerán una capacidad máxima de 90 terabytes por segundo; 30 de estos le corresponderán a Uruguay (el resto a Google).

Así Uruguay tendrá más de 214 veces que su capacidad actual de conexión a internet, explicó Tolosa.

La velocidad bajará a 10 terabytes en el tramo hacia Estados Unidos, donde Uruguay será propietario de un par de fibra.

Con todo, "vamos a tener independencia de los proveedores internacionales actuales y contaremos con capacidad para cubrir toda nuestra capacidad de crecimiento de tráfico a internet para los próximos 15 a 20 años", añadió. El objetivo es vender internet a Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y Paraguay. La vida útil del cable Tannat está estimada en 25 años.

Cable submarino

Trabajo duro

El recorrido del tendido de Tannat comenzará en playa Brava, de Punta del Este. El cable se adentrará en el mar en un trayecto perpendicular a la costa hasta llegar a aguas internacionales. Luego seguirá de forma paralela hasta acercarse a Santos, ciudad portuaria en el litoral del estado de San Pablo, a la que se aproximará de la misma manera. De la ciudad hasta alta mar hay, aproximadamente, unos 200 kilómetros, con una profundidad entre 150 y 300 metros. En este tramo, el cable es enterrado, en promedio, a 150 centímetros del fondo. Fuera de la plataforma continental, el cable solo es arrojado desde el barco. Ahí, el lecho marino está a 2.000 metros. La velocidad de la instalación oscila entre cientos de kilómetros por día en aguas internacionales hasta unos pocos kilómetros cuando se está cerca de la costa.

Alcatel-Lucent fabrica el cable en la ciudad francesa de Calais. Allí construyó su primer cable transatlántico en 1858. Su principal componente es la fibra óptica, compuesta por cuarzo puro y una mezcla de dióxido de silicio, aditivos y materiales plásticos en forma de capas concéntricas. Mide aproximadamente el grosor de tres mangueras de jardín.

Gabriel Costa relató así el proceso: "Se enrolla directamente en unas enormes bobinas que tiene el barco. Este tiene un accesorio similar a un arado que hace una zanja en el mar, descarga el cable y lo cubre con tierra". El equipo de instalación cuenta con un minisubmarino con brazos robóticos que "permiten pescar los extremos de los cables".

El Tannat ya se comenzó a fabricar en Calais. Mientras tanto, los técnicos de Alcatel-Lucent realizan un relevamiento del lecho marino entre Maldonado y Santos para elegir la "ruta ideal" de tendido, luego de un complejo cálculo de batimetría, geografía, leyes nacionales, derecho internacional y derecho del mar; esta etapa puede durar un mes.

En las playas Brava y de Santos habrá una cámara enterrada debajo de la arena que operará como punto de conexión del cable submarino con otro tramo de fibra óptica de cinco kilómetros que llega hasta un centro de ANTEL. "De ahí se conecta a la red de comunicaciones de todo el país", añadió Costa. Y precisó: "El punto de entrada (del cable) es una especie de (terminal) Tres Cruces de las comunicaciones de fibra óptica. Uruguay puede obtener conectividad con el proveedor que sea a mejores costos".

La tasa de fallas de los cables submarinos es baja. En promedio, en el océano Atlántico se realizan 50 reparaciones anuales. Los técnicos de Alcatel-Lucent han tenido que intervenir "un par de veces" al servicio de Unisur y Bicentenario, en particular, por los desperfectos ocasionados por anclas de cruceros y redes de pesca de arrastre cerca de la bahía de Maldonado. Esto es señal de buena suerte. El cable APCN 2, de 19 mil kilómetros de extensión, que conecta China, Hong Kong, Japón, Malasia, Singapur, Filipinas y Corea del Sur, se dañó en 2006, 2009, 2010 y en 2011. La última vez coincidió con el devastador terremoto y tsunami del 11 de marzo.

Costa estimó que el cable Tannat registrará menos roturas que Unisur y Bicentenario debido a que el tendido se inicia en Playa Brava, donde casi no hay actividad pesquera.

Cable submarino

Amenaza

¿Pueden los submarinos rusos dejar al mundo sin internet? Estados Unidos cree que sí. Ese gobierno teme que Rusia esté desarrollando planes para cortar redes de internet en futuros escenarios bélicos. A finales de octubre, varias fuentes militares estadounidenses expresaron al diario The New York Times su preocupación por el aumento de la actividad naval rusa cerca de importantes cables submarinos. Esta infraestructura, crucial para todo el planeta, es un claro objetivo de ataques terroristas.

Keir Giles, investigador asociado del Programa de Rusia y Eurasia del think tank Clatham House, dijo a la BBC que cortar totalmente la conexión estadounidense de la web es probablemente imposible, debido al número de cables. Por ejemplo, si se pretendiera dejar solo a la ciudad de Nueva York fuera de línea, el atacante debería cortar al menos 10. "Eso solo funcionaría en lugares donde la geografía particular supone una vulnerabilidad para sus comunicaciones por internet", añadió.

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