Uruguay atenderá una llamada desde el espacio

En julio, estudiantes del colegio Uruguá y la Scuola Italiana harán por primera vez contacto radioespacial con un astronauta en la Estación Espacial Internacional
“¿Cómo van al baño los astronautas?”, “¿Extrañan a sus hijos que quedaron en la Tierra?”. Los estudiantes de los colegios Uruguá en el Pinar y la Scuola Italiana di Montevideo han tenido cerca de dos años para pensar y repensar las preguntas que quieren hacerle a un astronauta. No pueden ser más de veinte y deben formularlas en diez minutos, el tiempo en que es posible el contacto radioespacial con la Estación Espacial Internacional (EEI).

El astronauta italiano de la Agencia Espacial Europea Luca Parmitano, a bordo desde hace unos días en la estación que orbita la Tierra a unos de 400 kilómetros de altura, es el designado por la NASA para hacer el contacto. La conversación será en italiano y solo de voz, si bien los chicos tal vez puedan ver imágenes durante la conversación.

El evento, que tendrá lugar en principio el 15 y 23 de julio (la primera fecha es para el Uruguá), se convirtió en un proyecto de largo plazo para ambos colegios. A finales de 2011 fueron aceptados por la Radio Amateur en la EEI (ARISS por su sigla en inglés), la organización que coordina este tipo de contactos escolares con el fin de divulgar las tareas de investigación que realizan los tripulantes de la estación. Fue a finales de 2011 que Uruguay fue seleccionado y que comenzó la preparación para ese momento, que durará unos pocos minutos pero que hará historia.

Preparativos


Así, los niños ensayan cómo será ese día en que hablen con un astronauta. Por ejemplo, se preocupan por cronometrar el tiempo en que hacen las preguntas, para intentar reducirlo y así lograr que el contacto rinda aun más. “De quince minutos, ahora lo redujeron a siete”, contó el experiodista José María Poy, uno de los responsables del proyecto. Junto con su amigo y radioaficionado Daniel Perrotta, quien le presentó la idea,  fueron dando forma Contacto Radioespacial Escuelas del Uruguay (CREU), que comenzó siendo un sueño más grande: que todas las escuelas y colegios del Pinar (que suman unos 17) pudieran comunicarse con la EEI.

Las limitaciones en los trámites burocráticos y formalidades que exige la NASA y las autoridades nacionales condujeron a la versión definitiva de ese sueño, que se concretará en un mes y que significará la primera vez que Uruguay se contacte con la EEI. Estados Unidos y los países europeos, incluso Argentina, ya han participado del programa de la ARISS, que da cupos limitados para estos contactos. Ahora Uruguay se sumará a la lista. "Nos quedamos con lástima de que las escuelas públicas no pudieran participar", dijo Perrotta, que explicó que debido a "temas burócraticos" eso no fue posible.

Por su parte, Poy señaló que la “generosidad” de Italia -que cedió a nuestro país sus cupos- y la consideración de la NASA -que otorgó a Uruguay dos fechas- sorprendieron a estos uruguayos que llevan adelante el plan de forma voluntaria. Cada semana, los niños seleccionados para hacer las preguntas se reúnen para practicar. Desde el orden, el idioma italiano y hasta el manejo de una suerte de walkie talkie para hablar; todo está calculado. Los coordinadores envían informes periódicos a la NASA, que incluso solicitó una autorización de los padres de los niños para comunicarse con la EEI.

El futuro contacto con la estación se ha convertido casi en una “asignatura curricular” para estos alumnos, contó Poy, que espera con las mismas ansias que un niño el momento en que Luca Parmitano le diga “hola” a Uruguay mientras surca nuestro cielo desde el espacio.

 


Como una llamada


Según explicóel impulsor del proyecto Daniel Perrota, la comunicación es en apariencia una llamada telefónica, aunque en realidad sea un contacto de radio. Cuando la EEI esté en la posición requerida para el contacto, desde la estación van a llamar a la escuela.

Los niños hablarán por un equipo amplificado (para que todos en la sala puedan oír la consversación con el astronauta) y su voz irá en forma de llamada telefónica hacia la casa de un llamado "telepuente", alguien en Argentina, Australia o Hawaii (se confirmará más adelante) que se encargue de "subir y bajar la señal" hacia la estación, simplificó Perrotta para explicar el proceso.

Estos telepuentes son personas que cuentan con equipo adecuado y autorizado por la NASA para hacer este tipo de contacto. Si bien en Uurguay existe el equipo y la gente, estos no cuentan con la habilitación de la agencia espacial estadounidense, explicó Perrotta.


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