Unos vecinos felices pero tétricos

Disimular alegría en medio de la catástrofe es la clave para sobrevivir en We happy few
En Wellington Wells, un pueblo británico de los años 60, los ciudadanos viven la catástrofe de la guerra con una extraña alegría. Alimentados por una "pastilla de la felicidad", los habitantes habitan un mundo de fantasía. Para todo foráneo a la lógica del lugar, la única forma de sobrevivir es pasar inadvertido y eso no es fácil. Dicen que la ignorancia es felicidad y en el videojuego We Happy Few esta frase se hace real de una forma de lo más espeluznante.

El objetivo del juego es escapar del lugar –con una sola vida– sin llamar demasiado la atención de los vecinos. Esto implica ser amable, conversar, no robar y parecer alegre al mismo tiempo en que se intenta conseguir alimento que no esté contaminado por la droga de la felicidad. El problema es que los felices, los wellies –como se llama a los habitantes de Wellington Wells– no son amigables con quienes no toman sus pastillas –los downers– por lo que una mínima sospecha hará que se transformen en agresivos atacantes, que comience el combate y se deba realizar un escape despavorido.

Para pasar inadvertido se puede recurrir a la pastilla feliz, pero esto tiene un inconveniente: la realidad empieza a distorsionarse y el jugador puede llegar a sufrir una sobredosis, que lo llevará al inicio de la partida.

Dicen que la ignorancia es felicidad y en el videojuego We Happy Few esta frase se hace real de una forma de lo más espeluznante.

Lleva algún tiempo encontrar la lógica del lugar y entender la historia detrás, pero es parte del encanto del juego. En el camino se pierden algunas vidas mientras se explora la ciudad y se recogen diferentes artefactos que pueden servir de ayuda para alcanzar el objetivo. Todo eso sin caer en el escrutinio de los wellies, que tienen un secreto oculto: hicieron algo terrible durante la ocupación alemana y todo aquel que no vea la vida en color de rosa es un enemigo que debe ser asesinado a golpes.

We happy few

El juego promete, además, crear un nuevo escenario cada vez que se pierde una vida, por lo que la ciudad va a cambiar con cada partida; pero también lo hará el progreso del jugador, puesto que se borrará cada vez que muera el personaje.

Un plus del juego es su estética, una mezcla de objetos futuristas con un paisaje destrozado por la guerra, entre lo psicodélico y lo retro.

Campaña


We Happy Few busca financiación en Kickstarter, donde ya recaudó US$ 334.754, casi US$ 150.000 más del objetivo inicial del que se propuso el estudio canadiense Compulsion Games para lanzarlo al mercado.
Aún se puede colaborar con el juego en esa plataforma. El título estará disponible para PC, Linux y Mac para 2016 y más adelante para consolas.


Populares de la sección