Una segunda vida para tu celular

Restaurar la configuración de fábrica lo hará funcionar como nuevo, pero hay que tener ciertos cuidados
Los smartphones no están hechos para vivir más de dos años. Por lo que, si en ese tiempo lograron escapar a algún golpe irremediable, entonces la cantidad de aplicaciones instaladas, de archivos (incluso borrados) que llenan su memoria y otros contenidos que se fueron acumulando con el tiempo los hacen más lentos. Restaurarlos a su configuración de fábrica es una de las mejores formas de eliminar de raíz las largas esperas, momentos de trance y errores constantes de tu celular.

Antes de vaciarlo, hay algunas medidas previas que podés tomar. Una buena forma de acelerarlo es guardar en otro lado todas las fotos y archivos que no son imprescindibles y eliminarlos del teléfono, así como las aplicaciones o widgets que ya no utilizás y entorpecen su funcionamiento.

Además podés cancelar la sincronización de algunas aplicaciones que no son necesarias o chequear si hay alguna actualización del sistema operativo que pueda arreglar los problemas que estás sufriendo.

Respaldar


Restaurar tu celular va a eliminar la mayoría de los archivos que guardás en él (no así en la tarjeta de memoria, a no ser que elijas que esto pase). Por eso, es necesario que respaldes todo lo que no quieras perder. Una forma de tener tus archivos seguros es usar las herramientas incluidas en el teléfono, que dependen de tu sistema operativo.

En iOS, por ejemplo, podés usar iTunes en la memoria de la computadora o iCloud, la herramienta de almacenamiento en la nube de Apple, que le da a sus usuarios 5 GB gratis de espacio. El iPhone permite configurar respaldos automáticos a través de iCloud y, si tenés que restaurar la configuración del celular, estos quedan disponibles para que los vuelvas a cargar.

Lo mismo sucede con las aplicaciones que compraste en la tienda, las cuales quedan guardadas sin ocupar espacio en la nube. Basta con ir a los ajustes, elegir “iCloud” y luego “Almacenamiento y copias”. Allí, activá la opción “Copia en iCloud”, que guardará contactos, correos, calendario, notas y fotos, entre otros.

En las últimas versiones de Android también hay un respaldo dentro de la opción “Usuario y respaldo”, “Realizar una copia de seguridad y restaurar”. Al activarlo, Android guardará tus configuraciones de datos, Wifi y contraseñas en una cuenta de Google que le asocies, para que luego la puedas recuperar al sincronizarla nuevamente.

Esto no guarda tus fotos o videos, por lo que otra opción es guardar los archivos en sistemas en la nube como Google Drive o Dropbox. Para conectar con Dropbox alcanza con bajar la aplicación, registrarse y hacer clic en “Cargar aquí”, o configurar la carga automática. Lo mismo ocurre con la herramienta de Google. Con bajarse la app y seleccionar el ícono con el signo de más ya se pueden subir fotos, documentos y otros archivos.

Como los contactos suelen ser la información más valorada, lo mejor es asegurarlos al sincronizarlos con una cuenta de Gmail, de forma que después sea muy fácil llevarlos a tu celular al elegir la opción de sincronizar la cuenta.

Si querés que una aplicación haga todo eso por vos, podés descargarte una de las tantas que prometen hacer una recopilación de todos los datos del celular, como Lookout (iOS y Android, gratis o US$ 3 mensuales), que además de tener un antivirus y servicio de seguridad para cuando el teléfono se pierde, permite guardar contactos, fotos y más información.

El último paso


Lo último es ir a “Restaurar configuración de fábrica” y dejarlo correr. En versiones anteriores de Android se encuentra en “Privacidad”, donde aparece la opción “Restablecer valores”, mientras que en la última versión (KitKat) está en “Usuario y respaldo”, donde hay que elegir “Realizar una copia de seguridad y restaurar”.

En iOS, por otra parte, esto se puede hacer desde la computadora conectándolo con iTunes o desde el celular en “Ajustes”, “General”, “Reiniciar”, “Borrar todos los contenidos y ajustes”. En unos minutos el iPhone volverá a la configuración inicial, como si fuera nuevo.

Esta es una buena estrategia para mejorar la calidad de vida del smartphone y estirarla por un tiempo, más allá de su obsolescencia programada.

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