Una red social para gamers vintage

Pong.com es como Pinterest, solo que los usuarios publican en su muro videojuegos que, cuanto más retro sean, mejor
Los gamers no suelen tener fama de gente cool, pero ahora pueden alcanzar esa categoría invitando amigos a participar de Pong.com.

El sitio tiene un aire a Pinterest por donde se lo vea. La diferencia es que en Pong el usuario no acumula en su muro fotos de elaborados platos de comida, muebles de diseño o paisajes exóticos, sino juegos retro en formato Flash.

La home de Pong tiene el aspecto de un gran mosaico en el que figuran títulos clásicos como Pac-Man, Street Fighter, Donkey Kong, Prince of Persia (en su versión más pixelada) o el propio Pong, aquella especie de tenis con barritas (en ese entonces sí que había que tener imaginación) que se jugaba en el Atari. Basta hacer clic sobre cualquiera de ellos para tener un viaje en el tiempo a lo más profundo de los años de 1980.

Lo primero que se extraña es el joystick (esa especie de fósil de la temprana era gamer), porque jugar con el mouse no es lo mismo. Lo bueno es que esa también puede ser la excusa para explicar la ausencia de aquellos reflejos de gato que tenías a los 12 años.

Para jugar y explorar no hace falta registrarse, pero sí para comenzar a seguir usuarios con gustos similares a los tuyos. Después, la gracia es invitar gente por correo o Facebook a que participe de esta experiencia vintage. Es obvio que esta noble herramienta también puede ser utilizada con fines espurios, como organizar una reunión de excompañeros de la escuela.

De cualquier forma, no es necesario llegar a ese extremo para sentirse joven. Después de un rato de jugar a estos títulos, ver sus gráficos y escuchar sus musiquitas, uno ya se siente vistiendo jeans nevados, tomando Tab y algo abombado debido al penetrante olor a patchouli.

Tras superar esa sensación, Pong se vuelve aburrido. En especial porque la gracia de aquellos juegos también radicaba en los mastodontes en los que se jugaban. No es lo mismo estar en un salón de maquinitas que en el living de tu casa, o descargar la ira con una patada a la caja de aquellos resistentes video arcade que castigar tu laptop (eso vale un divorcio, además).

También se extraña perder. Porque al final lo que uno se jugaba en cada ficha de Pac-Man era como mínimo la merienda. Ahora si perdés, lo volvés a cargar y listo.

Por todo lo anterior Pong.com es divertido, pero solo mientras dura la novelería. Y mientras estés siguiendo a alguien capaz de sorprenderte con un juego que tenías escondido en tu memoria.

Ahora bien, como la vieja costumbre de holgazanear resiste el paso del tiempo intacta, tampoco se pierde nada con probar.

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