Una nueva vida para las ceibalitas

Todas las XO que se han ido rompiendo en estos siete años de Plan Ceibal empezaron a ser recicladas. Son 160 toneladas que se convertirán en objetos tan dispares como bancos de plaza y joyas, tras ser procesadas en una planta uruguaya donde se tratan 1.000 toneladas de chatarra tecnológica por año
La vida de las ceibalitas es muy sacrificada. Nacen en una fábrica en Taiwán, desde donde atraviesan el mundo hasta llegar a Uruguay. Luego, se las distribuye a los diferentes centros educativos públicos del país y se entregan a sus dueños: los niños.

Los escolares trasladan las XO todos los días de su hogar a la escuela y de ahí al parque, la casa de sus amigos y cuantos lugares vayan. La existencia de las ceibalitas transcurre entre escritorios, mesas, camas, sillones y suelos, donde están expuestas a todo tipo de golpes y actos de personalización (desde intervenciones artísticas hasta el más puro vandalismo). Y eso sin contar lo que pasa dentro de las computadoras.

En estos siete años de Plan Ceibal, cuando los técnicos anunciaban el horario de fallecimiento de los equipos, estos eran llevados a galpones. Así se acumularon 160 toneladas de unas computadoras que, por unidad, pesan apenas 1,5 kilos. Es decir, era un cementerio de más de 100 mil XO.

Pero, desde hace tres meses, estas computadoras creadas por One Laptop Per Child están reencarnándose en objetos tan variados como bancos de plaza, cajones de cerveza, joyas y perfiles de aluminio. Su nueva vida llegó desde una fábrica en Maroñas.

Aprovechar el 90%


Tras ganar la licitación, la empresa Werba comenzó a procesar las XO descartadas desde que el primer niño dijo: “Maestra, se me rompió la ceibalita”.

Según explicó Emiliano Avondet, ingeniero y jefe de planta de Werba, el 90% de los materiales que integran la XO tienen una solución ecológica. Se trata básicamente de plástico y metales como hierro, acero y hasta oro, que se encuentra en cantidades muy pequeñas en las plaquetas electrónicas. El teclado de goma verde y las pantallas son los únicos elementos que todavía aguardan para que se les encuentre una utilidad en el país o alguna parte del mundo.

Es que no todos los elementos que se encuentran en la chatarra electrónica se venden a empresas que lo reutilizan dentro de Uruguay. De hecho, la mayoría de los materiales se exportan, con previo procesamiento.

En el caso de las ceibalitas, hay una parte de procesamiento manual y otro industrializado. La parte humana es llevada a cabo por un grupo de mujeres que, por ejemplo, se encargan de separar el teclado de las plaquetas electrónicas que mandan la información de lo tipeado al “cerebro” de la computadora. En la mayoría de los casos, con solo tirar de una punta se cumple con esta tarea mecánica. Pero, a veces, la goma verde está derretida y pegada a la plaqueta, por lo que es necesario dedicarle más tiempo.

Del lado de las máquinas, hay de distintos tipos con diferentes funciones según el material. Por ejemplo, están las que se encargan de triturar el plástico para que ocupe menos espacio y así optimizar los costos de almacenamiento y posterior transporte. Pero también están aquellas que se dedican al picado de los cables, para luego separar el plástico del cobre, los cuales se venden de forma independiente.

En cada situación se analiza cuál es el camino más rentable y amigable con el medioambiente que se le puede dar a ese material particular. Porque, de una forma u otra, todo puede tener una nueva oportunidad.

Peligros y mitos


“Se suele hablar de la chatarra electrónica como si fuera un problema sin solución. Eso es mentira. Hace más de 10 años que reciclamos toda la chatarra electrónica de Uruguay”, dijo Gabriel Werba, director de la compañía que lleva su apellido.

En Werba trabajan con las tres compañías telefónicas, las grandes de cable, empresas privadas como IBM y públicas como UTE, Casinos del Estado y Plan Ceibal. De hecho, las 160 toneladas de esta última no son nada comparadas con las 500 que entrega ANTEL cada año y las mil que se procesan en ese período.

La empresa recicla objetos pequeños (celulares, cargadores, controles remoto, canaleras de cable), de mediano tamaño (computadoras, máquinas de slots) y de gran tamaño. En este sentido, los inicios de Werba se remontan al momento en que ANTEL cambió sus centrales analógicas por digitales y debieron procesar máquinas que ocupaban salones enteros. Ahora están evaluando traer maquinaria para empezar a procesar objetos pequeños de línea blanca (cafeteras, microondas).
Se suele hablar de la chatarra electrónica como si fuera un problema sin solución. Eso es mentira. Hace más de 10 años que reciclamos toda la chatarra electrónica de Uruguay”, dijo Gabriel Werba, director de la compañía que lleva su apellido

Según Werba, existen pocos componentes peligrosos dentro de la chatarra electrónica. Unos de ellos son los monitores CRT, es decir, los viejos grandes, en oposición a los actuales planos. En estos objetos no solo existe un polvo que contiene pequeñas cantidades de mercurio y plomo, sino que además su reutilización y, por ende, la ganancia que se puede obtener de ellos, es negativa.

Por eso, si una empresa o particular desea reciclar un viejo monitor debe pagar hasta $ 500 por unidad. En el caso de las compañías, existe una obligación de descartar de forma responsable su chatarra electrónica. Pero, en el caso de los usuarios comunes, son pocos los que tienen la conciencia ecológica suficiente como para llevar su PC hasta Maroñas y pagar la elevada tarifa, en vez de simplemente abandonar el aparato en el contenedor más cercano.

En este sentido, Werba contó que la Dirección Nacional de Medio Ambiente evalúa comenzar a aplicar en el país el concepto de responsabilidad extendida, por el cual el costo del reciclaje se le impone al fabricante. En el caso de Uruguay, como gran parte de la tecnología proviene del exterior, este monto pasaría al importador. La idea es que quien ingresa el producto al país se haga cargo de solucionar su desaparición amigable o su reencarnación en un nuevo producto.




¿Cómo se recambia un equipo de Plan Ceibal?


1. Para saber si te corresponde el recambio de computadora, cuándo sería y qué modelo de equipo vas a recibir, ingresá aquí.

2. El recambio se realizará en el centro educativo y será la dirección de la institución la encargada de coordinarlo con Plan Ceibal.

3. Podés recambiar la computadora aunque tenga algún tipo de falla, rotura o le falte algún accesorio como el cargador o la batería.

4. Para realizar el recambio deberás entregar el equipo de Plan Ceibal que posees actualmente.




Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios