Una nube personal de microbios

La comunidad de bacterias de cada persona permite identificarla sin que esta se encuentre en el lugar

Es muy caricaturesco pensar en una persona que es seguida por todas partes por una nube de cualquier tipo. Sin embargo, según el sitio de la cadena de Radio Pública Nacional (NPR) de Estados Unidos, esto sucede más seguido de lo que uno podría llegar a pensar, ya que cada persona lleva consigo una especie de nube personal de microbios.

James Meadow, un ecologista microbiano que lideró una investigación sobre este tema en la Universidad de Oregon publicada este martes, dijo a la NPR que se trata de una nube microscópica que es "realmente difícil de ver".

Algunos de los microorganismos contenidos en esta nube son bacterias, hongos y virus, la mayoría de los cuales no resultan peligrosos para la salud. De hecho, según el artículo, cada vez existe más evidencia de que de alguna manera este "microbioma" sirve como protección para el cuerpo humano de distintas maneras.

Para realizar este hallazgo los científicos partieron de la base de que las personas van "dejando" sus microbios en cada persona y objeto que tocan, luego se preguntaron si otra manera de "compartir" a estos acompañantes microscópicos podría ser simplemente dejándolos en el aire. La teoría fue confirmada luego de unos experimentos en los que se le pidió a 11 voluntarios sentarse en una cabina especial por cuatro horas mientras los investigadores analizaban el aire a su alrededor. Los resultados demostraron la existencia de distintos tipos de bacterias, que diferían de acuerdo con la persona.

"Lo más importante es que descubrimos que las personas son únicas de dos maneras distintas: primero, en la cantidad de bacterias que cada uno 'libera', y segundo, porque cada uno tiene un 'cóctel' distinto de estas bacterias", dijo Meadow.

Estos hallazgos, según el líder de la investigación, podrían servir para muchísimos propósitos, como por ejemplo, la identificación de un criminal al analizar la nube de microbios que dejó detrás de sí en la escena del crimen.

Rob Knight, investigador de microbiomas de la Universidad de California, dijo sentirse "emocionado" por el hallazgo. "Sabemos que si una persona vive con otra, o incluso solo por trabajar con otras personas, su comunidad microbial comenzará a parecerse a las de los demás. En el pasado creíamos que era solamente por el tacto. Podría ser solamente porque uno está liberando microbios hacia el aire y algunos de esos microbios están colonizando las personas con las que se comparte", señaló el especialista.