Una guerra desatada por una sequía

Un estudio de las universidades de California y Columbia relaciona directamente el cambio climático y el levantamiento sirio de 2011

Una sequía sin precedentes que devastó Siria entre 2006 y 2010, probablemente fomentada por el cambio climático, puede estar relacionada con el levantamiento sirio de 2011, según un estudio de las universidades de California y Columbia.


Este fenómeno climático destruyó la agricultura en la fructífera región del norte de Siria, desalojando a los agricultores hacia las ciudades, donde la pobreza, la mala gestión del gobierno, y otros factores crearon el malestar que surgió en 2011, publicó el Servicio de Información y Noticias Científicas (SNIC) de España.


Desde entonces, el conflicto ha evolucionado en una compleja guerra multinacional, con millones de desplazados y, al menos, 200.000 personas muertas.


“Tal vez es el primer estudio en mirar de cerca y cuantitativamente a estas preguntas en relación a la guerra actual”, se lee en la investigación publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). "No estamos diciendo que la sequía provocara la guerra", dijo Richard Seager, autor del estudio. “Decimos que sumada a todos los demás factores de estrés, ayudó a impulsar las cosas por encima del umbral en un conflicto abierto. Una sequía de esa gravedad en esa región fue, con mucha probabilidad, inducida por el hombre”, añadió.


Algunos científicos estiman que el calentamiento global causado por el hombre incrementará la posibilidad de violencia, desde ataques individuales hasta guerras en gran escala.


Siria experimentó sequías importantes en los años 1950, 1980 y 1990. Sin embargo, la que comenzó en 2006 fue la más intensa y larga desde que se tienen registros fiables. En consecuencia, la producción agrícola, que supone un cuarto del producto interno bruto del país, cayó a un tercio.


No estamos diciendo que la sequía provocara la guerra. Decimos que sumada a todos los demás factores de estrés, ayudó a impulsar las cosas por encima del umbral en un conflicto abierto. Una sequía de esa gravedad en esa región fue, con mucha probabilidad, inducida por el hombre", dijo Richard Seager, autor del estudio


Desde el año 1900, el área ha sufrido un calentamiento de entre 1ºC y 1,2 ºC y una reducción del 10% de las precipitaciones en la estación húmeda. Una tendencia que coincide con los modelos de calentamiento global de influencia humana.


Marshall Burke, científico ambiental en la Universidad de Stanford, argumentó: "Ocurrieron muchas cosas en esta región y en el mundo durante ese periodo, como la subida de precios de los alimentos y el comienzo de la primavera árabe, que podrían haber aumentado también la probabilidad de un conflicto civil". Sin embargo, añadió, el estudio muestra "con gran evidencia estadística que los cambios en el clima están vinculados con el conflicto".



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