Un tesoro natural a minutos del glamour esteño

Flamencos y cangrejos son las vedettes del humedal salino cercano a Punta del Este, que las autoridades buscan proteger por su riqueza en biodiversidad


A cinco minutos del glamour del balneario Punta del Este, un humedal salino acoge a unas 200 especies de aves y es hogar de uno de los mayores cangrejales de la región, un tesoro natural que las autoridades buscan proteger.

Flamencos australes y gaviotas cangrejeras, ambas especies en peligro de extinción, se alimentan en el sector más profundo del humedal, ubicado sobre el arroyo Maldonado, en una extensa zona utilizada actualmente para el pastoreo de ganado.

"Estamos sobre el mayor humedal salino del Uruguay y eso lo convierte en un lugar muy rico" desde el punto de vista ambiental, dice a Thierry Rabau, especialista belga en aves que lidera el equipo técnico al que la Intendencia de Maldonado encargó relevar las diferentes especies que conviven en la zona.
Estamos sobre el mayor humedal salino del Uruguay y eso lo convierte en un lugar muy rico" desde el punto de vista ambiental, dice Thierry Rabau, especialista en aves

Además, explica, hay especies amenazadas, por lo que es considerada zona AICA (Área de Importancia Internacional para la Conservación de Aves).

En momentos en que los humedales disminuyen en el mundo ante el avance de la urbanización, este oasis a pocos kilómetros del centro de Punta del Este no solo tiene gran valor ambiental sino que además "permitió filtrar gran parte de la contaminación" que habitualmente genera el desarrollo, aseguró Rabau.

"Si hoy La Barra está en condiciones, se debe en gran parte al equilibrio ecológico que le da el humedal a la zona", señala Rabau, quien asegura que "gracias a su topografía este lugar sobrevivió" al desarrollo urbanístico, ya que al ser una zona baja y húmeda es desestimada por las grandes constructoras.

Por eso, la comuna de Maldonado pretende transformarlo en un "Producto Turístico Estrella" con la creación de un Eco Parque de 750 hectáreas para "cuidar el lugar y reservar algunas zonas para que las aves puedan seguir viniendo a descansar y alimentarse", afirma Rabau.

El científico, codirector del proyecto que apunta a la conservación y el uso sostenible del humedal, considera "viable" el proyecto, a pesar de su cercanía con Punta del Este, algo que por otra parte facilita el acceso al lugar para "estudiar el cambio climático a través de las aves".

Flamencos que llegan a descansar


Con su rosado plumaje, los flamencos australes (Phoenicopterus chilensis) que llegan a descansar al humedal desde Argentina, donde realizan su ciclo reproductivo, son uno de los mayores atractivos, señala el técnico belga, cuyo relevamiento de especies en la zona culminará el próximo abril.

Los flamencos que visitan Uruguay son una pequeña fracción de la población mundial ya que "llegan 500 o 600" a todo el país, de un total de entre tres y cuatro millones presentes en el Cono Sur, explica el científico.

Esta ave, que integra la Lista Roja de las Aves de Uruguay, está amenazada en la región por la creciente desalinización de las lagunas por el cambio climático.

Otra especie amenazada presente en la zona es la gaviota cangrejera (Larus atlanticus), un ave de alas negras, cuerpo blanco y pico bicolor, rojo y negro.

"Este año en particular vi más de 70 ejemplares" de esta gaviota, comenta Rabau y "eso es mucho más importante que los flamencos, porque la población mundial de gaviota cangrejera no llega a 10.000".

Al avanzar hacia las zonas anegadas, abundan las cuevas estrechas pero profundas, hogar de centenares de cangrejos granulados, llamativos por su variada tonalidad, y en menor cantidad cangrejos violinistas, que se destacan por sus pinzas.

Estos crustáceos "participan en la cadena alimenticia y son fundamentales en la transformación de la materia orgánica", esencial para el equilibrio ambiental del lugar, dice Rabau.

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