Un sueño innovador que avanza a pedal

Los adolescentes que crearon un estimulador de piernas para silla de ruedas exponen en un seminario y planifican otro invento


Cuando a los 14 años el término “mielitis transversa” se coló en su vida, Nicolas De Oliveira no se quedó sentado a esperar que la vida pasara. A diferencia de “lo que hubiese hecho cualquier adulto” en silla de ruedas, según su profesor, Sergio Celis, el joven que ahora tiene 16 años buscó la forma de resolver el problema que le tocaba enfrentar.

Y como esa respuesta no se encontraba en el entorno de la fisioterapia y rehabilitación en el que tuvo que adentrarse, la idea tuvo que venir de él mismo. “No me quedé esperando que la solución cayera del cielo”, dijo De Oliveira.

Fue así que el estimulador de piernas para silla de ruedas empezó a tomar forma, primero dentro del aula de la Escuela Técnica de Arroyo Seco y luego en la vida de De Oliveira. Hoy el adolescente y quienes lo ayudaron con su invento son un ejemplo de vida e innovación que tendrá su lugar en el III Seminario y I Jornada Internacional sobre Tecnología para Todos.

Callejón con salida


La enfermedad es un trastorno neurológico que causa la inflamación de la médula espinal. Esta daña o destruye la mielina, sustancia grasa que recubre las fibras de las células nerviosas. En otras palabras, los impulsos eléctricos dejan de llegar a los músculos, por lo que es necesario fortalecerlos para evitar que se atrofien. Ese es el logro del invento.

“Para mi rehabilitación necesito un estímulo constante”, contó el joven. El aparato consiste en dos cuadros de bicicleta con pedaleras: una de ellas se coloca a la altura del tórax y la otra en los pies. Al estar unidas por una cadena, cuando la primera se mueve, la segunda, también.

Kriptón


El proyecto se enmarcó dentro de la asignatura Tecnología, que dicta Celis. “El objetivo era pasar de año”, aseguró el ahora exalumno. No obstante, él sabía que el proyecto no tenía por qué morir con el final del curso.

El prototipo que construyó junto con sus compañeros del club de ciencias Kriptón (el elemento químico con connotación a superhéroe) ahora es parte fundamental de su terapia.

Celis recuerda cuando, hace dos años, el joven contó ante la clase su situación y el proyecto, que ya había confiado a su madre. “La conmoción era muy reciente, porque él hacía poco se había enterado”, contó el profesor y coordinador del equipo. Reconoció de inmediato el espíritu emprendedor del joven y las ganas de superarse que crecían junto con el proyecto.

Todos los aprendizajes


Más allá de su utilidad, el estimulador de piernas fue motivo de aprendizaje, dijo Celis. En el proceso de construcción debieron sortear limitaciones, como el enganche de los pies al pedal con correas de mochila. Agregarle un cuentarrevolucones fue la forma de incorporar la electrónica y un cubrecaderas sirvió para que la cadena no manchara al usuario. Otros proyectos lo complementaron, como la rampa que la clase construyó para De Oliveira.

Para agosto de 2012 planean ir más allá: desarrollar un andador “que lo saque de la silla”. El motor de la voluntad ya está encendido.

 


Ciencia joven


Hoy entre las 8 y 18 horas tendrá lugar el III Seminario y I Jornada Internacional sobre Tecnología para Todos, en la Torre de las Telecomunicaciones de Antel.

Allí, el club de ciencias Kriptón (Nicolás De Oliveira, Gastón Connio, Pablo García y Pablo Ramos) integrarán el panel “Tecnología, ciencia e innovación”, donde expondrán su proyecto.


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