Un smartphone que se arma de a partes

Google comenzará a vender una primera versión de su teléfono modular en comercios ambulantes por las calles de Puerto Rico en la segunda mitad del 2015


Al igual que con los ladrillos de Lego, el proyecto Ara de Google busca crear un smartphone que tenga todas sus partes en módulos que se puedan sacar y poner, solo que en este caso no se trata de un juguete. El buscador celebró este miércoles su segunda conferencia para desarrolladores en su campus en Mountain View, California y anunció que comenzará a vender en Puerto Rico un piloto del teléfono.

Según lo anunciado, la prueba se hará en la segunda mitad de este año. Los puertoriqueños podrán comprar el chasis y los módulos que componen el smartphone en las telefónicas locales y también en pequeños camiones similares a los carritos de comida que circularán por las calles.

El celular se armará con diferentes bloques o módulos que el consumidor podrá elegir a su gusto. Cada uno de ellos cumplirá alguna función, como la de la cámara o los parlantes, por ejemplo. Los responsables del proyecto explicaron que probarlo en Puerto Rico les permitirá saber qué deben mejorar antes de hacer un lanzamiento masivo.

La elección de este país tiene que ver con la actitud de los locales frente a los dispositivos móviles. "Los puertoriqueños ponen primero a lo móvil", manifestó la compañía, que destacó las buenas comunicaciones. Además explicó que como la isla es parte del territorio de Estados Unidos pueden trabajar con reglas similares que en Estados Unidos.

De a bloques y en fases


En este momento, el proyecto Ara se encuentra en su segunda fase, o lo que Google llama "Spiral 2". Según explica el sitio de noticias de tecnología The Verge, en esta etapa pasa de ser un dispositivo que solamente se puede conectar a Wifi a tener conexión 3G. Aún queda poder adaptarlo para la conexión LTE así como incorporar entre 20 y 30 módulos creados por diferentes desarrolladores y darle una batería que alcance a durar un día entero.

Para manejar los módulos, la compañía creará una app que sea capaz de controlarlos. Por ejemplo, si se tienen dos cámaras, a través de esa aplicación se podrá elegir cuál usar. Por ahora, Google desarrolló 11 módulos que se colocan en el cuerpo del teléfono a través de una ranura que lo mantiene firme gracias a una tecnología imantada que impide las caídas. El proceso de producción dependerá de impresoras 3D diseñadas especialmente para crear estos teléfonos y los módulos se podrán diseñar a gusto del consumidor, con imágenes personalizadas.

Aunque este teléfono modular es más grande que los creados por las principales compañías, sus creadores se las han ingeniado para darle un diseño atractivo. La empresa no ha dado muchos datos sobre el precio, pero Forbes recordó que en el pasado se manejó que el costo sea de US$50 para el esqueleto básico. De ahí en adelante, los consumidores pueden elegir a gusto qué procesador ponerle, con qué memoria, cámara sensor, parlantes, entre otros.

 



 

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