Un salto en 3D: del plástico al vidrio

Una nueva máquina impresora logró algo que hasta el momento no había sido posible

La variedad de materiales que pueden funcionar como tinta en las impresoras 3D, como el plástico y el nylon, se ha diversificado rápidamente en los últimos tiempos. Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, EEUU) consiguieron crear una máquina que imprime vidrio transparente, algo que hasta el momento no había sido posible.

Pero la impresión con esta tinta especial tiene ciertos requisitos: el material debe estar a una temperatura superior a los 1.000°C; de esta forma, la tinta fluye sin pegarse contra las paredes de la boquilla. Por esto, la impresora debe tener varios sistemas de calefacción para cada etapa del proceso de fabricación.

Por último, los objetos a ser realizados se colocan dentro de una cámara de calentamiento. La temperatura a la cual son sometidos es un mínimo por encima del valor en el que se solidifica el vidrio. Esto ayuda a que se enfríen de forma "gradual y controlada", lo que evita una posible fractura.

El director del Laboratorio de Vidrio de MIT, Peter Houk, dijo a la revista MIT Technology Review que la búsqueda de una boquilla adecuada para la impresión de vidrio fue una "tarea difícil". Los investigadores optaron por utilizar finalmente "una especializada hecha de óxido de aluminio". Esta puede soportar altas temperaturas y evita la adhesión del líquido, dos cuestiones fundamentales para lograr un resultado favorable en la impresión.

La nueva máquina imprime "vidrio sodio-cálcico", un tipo de vidrio que se puede encontrar en artículos cotidianos como vasos o ventanas.

Aunque el salto tecnológico que se dio con esta nueva creación es muy alentador para las impresiones 3D, la maquina posee ciertas "limitaciones de diseño": como los ángulos en los cuales se puede imprimir o el radio de giro del aparato impresor motorizado. Dichas cuestiones siguen siendo analizadas para mejorarlas por Houk y su equipo del MIT.