Un proyecto para estallar de risa

El programa satelital ruso genera dudas y bromas entre los internautas, tras la explosión de uno de sus cohetes la semana pasada


Después de que un cohete Proton-M, que transportaba tres satélites de navegación, explotó 32 segundos tras su lanzamiento desde el cosmódromo de Baikonur en Kazajistán el 2 de julio, los rusos se rieron.

“Tres satélites de navegación Glonass se han lanzado con éxito”, escribió el blogger Evgeny Kuznetsov. “El humo del lugar donde cayeron nos permite determinar la ubicación exacta de la plataforma de lanzamiento”, agregó.

Otro usuario de Twitter, Givi Dzhashi, parodió los anuncios de MasterCard: “Café de la mañana, 70 rublos, Un croissant con mermelada, 100 rublos. Observar 200 millones explotar online no tiene precio.”
Tres satélites de navegación Glonass se han lanzado con éxito”, escribió el blogger Evgeny Kuznetsov. “El humo del lugar donde cayeron nos permite determinar la ubicación exacta de la plataforma de lanzamiento”, agregó

Es que el lanzamiento desastroso fue, de hecho, televisado. Como el cohete cambió repentinamente de dirección y comenzó a caer en picada, el locutor de la empresa estatal de Rusia de 24 canales comentó en tono desconcertado: “Parece que algo va mal”. La frase se ha convertido en una broma muy popular en las redes sociales.

Así, ese oscuro y cínico sentido del humor es parte de un rasgo nacional que ha ayudado a los rusos a hacer frente a los desastres. Este, al menos, no se ha cobrado ninguna vida humana. Aunque sí costó US$ 135 millones, según la estimación oficial. Y eso fue solo el último de una serie de reveses para el Glonass, el ambicioso proyecto de navegación por satélite diseñado para competir con los sistemas de posicionamiento global de Estados Unidos.

El programa Glonass se inició en la época soviética, pero hasta mediados de la década de 2000, Rusia no tuvo el dinero para desarrollarlo. Como los precios del petróleo y el gas se elevaron, creando una lluvia de dinero para el presupuesto del Estado, una rápida sucesión de lanzamientos elevó el número de satélites Glonass en órbita a 24, lo suficiente para una cobertura global de GPS. El sistema de posicionamiento global del Departamento de Defensa de EEUU cuenta con 31 satélites activos.

La última vez que un lanzamiento de un satélite GPS falló fue en 1997. Rusia no ha tenido tanta suerte. En diciembre de 2010, por ejemplo, otro Proton-M falló en entregar tres satélites, que se perdieron en el Pacífico.

¿Qué pasa si EEUU apaga su sistema o lo hace menos preciso para todos, excepto para su propio ejército? Revelaciones hechas por el filtrador de Agencia Nacional de Seguridad Edward Snowden sobre la inteligencia electrónica EEUU han reforzado la creencia de que Rusia necesita su propia infraestructura de comunicaciones soberana.

Aunque cientos de millones de dólares han sido robados y perdidos, más millones de parte del gobierno se destinarán para avanzar en este objetivo.

Comentarios