Un pariente lejano que vivió en el mar

Son pequeños peces con mandíbulas en formación que vivieron hace 505 millones de años y que están ayudando hoy a la ciencia a entender nuestra evolución y la de todos los vertebrados


 

Un nuevo descubrimiento científico aporta una pieza fundamental en el puzzle de la evolución de los animales vertebrados que conocemos hoy. Se trata del pez Metaspriggina, que habitó las aguas terrestres en el período Cámbrico, hace más de 505 millones de años.


Simon Conway Morris, del Departamento de Ciencias en la Universidad de Cambridge, y Jean-Bernard Caron, paleontólogo del Museo Real de Ontario, publicaron en la revista Nature su investigación basada en el estudio de más de 100 ejemplares. Los fósiles fueron encontrados por Caron y su equipo en 2012, en el Cañón de Mármol en las Montañas Rocosas, Canadá.

Para el estudio del surgimiento de los vertebrados, los paleantólogos buscaron por años fósiles que dataran de esa época, consiguiendo solo restos deteriorados, lo que hacía difícil su estudio. Los ejemplares de Metaspriggina hallados en Canada por primera vez estaban bien preservados, incluyendo sus músculos, hígado, branquias e incluso los ojos, lo cual fue utilizado para reclasificar a este pez como uno de los primeros vertebrados.



Cómo era el pez Metaspriggina


Gracias al buen estado en que se hallaron los ojos, se pudo descubrir que estos animales podían ver imágenes completas y claras de su entorno. Se ubicaban a lo alto de la cabeza, lo que les permitía observar a otros animales. Esto era útil, junto a su agilidad, para escapar de posibles amenazas, ya que según los científicos esta especie no era predadora, sino más bien víctima. "Probablemente lucían jugosos y agradables para comer con todo ese músculo", dijo Caron al diario estadounidense New York Times.


El olfato es otro sentido con el que contaba el pez Metaspriggina, cuya nariz estaba al frente de la cabeza. Los científicos también observaron la disposición de los músculos en bloques con forma de "W" a lo largo del cuerpo, lo cual les permitía nadar con rapidezSus músculos se contraían de la misma manera en que lo hacen las especies actuales.

Pero lo que más llamó la atención de los científicos, fueron pares de cartílagos más grandes que los demás cerca de la parte delantera de su cuerpo. Las primeras de estas piezas, que se ubicaban cerca a la cabeza, son las que, para los investigadores, con el tiempo condujeron a la evolución de las mandíbulas en los vertebrados. Éstas luego se volverían más grandes y flexibles, con utilidad para atrapar una presa, en vez de solo succionar partículas de comida, como hacían los peces Metaspriggina.


Caron opinó: "Obviamente, los peces con mandíbulas llegaron más tarde, pero esto es como el punto de partida, donde todo está allí, listo para funcionar".

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