Un par de tacones que no hacen daño

Un grupo de científicos se propuso crear un par de zapatos que, según sostienen, reduce el deterioro de los tobillos en un 50%

Un astronauta, una científica, un ortopedista, un ingeniero y un diseñador se juntaron para desarrollar un zapato de taco alto que no dañe a quien lo use. La empresa Thesis Coture utilizó el conocimiento científico de expertos para crear un modelo de tacos altos que distribuye la presión del cuerpo sobre el zapato de forma que reduce el daño que produce el uso diario.

¿Cómo hacer para que un grupo de científicos se interesen por la moda? "Pedirles que diseñen una estructura que soporta a otra estructura, que es dinámica y que tiene un rango de movimiento de 180 grados y que este resulta ser el cuerpo humano es interesante. Tuve que hacerlos ver que no es un problema superficial, sino un problema de ingeniería", dijo a The Independent Dolly Singh, la ex ejecutiva de SpaceX, la empresa de transporte espacial de Elon Musk, que está detrás del proyecto.

Aunque admiten que es imposible hacer que un par de tacones se sientan como un par de zapatillas deportivas, entienden que pueden fabricarlos para que se sientan como un par de plataformas. El zapato está hecho de un tipo de plástico que soporta mejor la presión que un metal. Esta tecnología reduce el impacto de la caminata en un 50%, según afirman sus creadores.

Sin embargo, el par no será nada barato. Los primeros 1.500 costarán US$ 925 y cada par estará firmado por un diseñador "invitado" según dijo Singh en la entrevista. Luego, sacarán su primera colección y cada par costará desde US$ 400. "De acá a cinco años quiero que cada taco alto en la tierra esté hecho de la forma en que nosotros los hacemos", concluyó.

De ciencia y moda

Un estudio reciente de la Universidad de Hanseo en Corea del Sur reunió a 10 mujeres que estudiaban para ser azafatas a las que se les requería que usaran tacones altos en clase ya que era una exigencia de las aerolíneas coreanas. Los investigadores estudiaron cómo, a través de los años, estos zapatos implicaban cambios fisiológicos en las estudiantes.

En comparación con las que recién empezaban, las estudiantes más avanzadas tenían más fuerza en los músculos de los tobillos, especialmente en los de dentro y fuera de la articulación. Esto sugiere que los zapatos de taco alto requieren cierta adaptación que implica hacer más fuerza, publicó The New York Times.

Estas mujeres también tenían ciertas debilidades en esos mismos músculos: los músculos traseros y los delanteros se les debilitaron y empeoró su equilibrio. La fuerza de los músculos de los costados y las partes delantera y trasera se había desbalanceado con los años. Así, se aumenta el riesgo de una lesión en otros grupos de músculos, como los de la parte superior de la pierna o los isquiotibiales.

Sin embargo, ninguno de los científicos a cargo del estudio alertó evitar el uso de tacones, recoge el diario. Sí recomendaron reforzar la fuerza de los tobillos con ejercicios como ponerse de puntas de pie repetidas veces o pararse al borde de un escalón y bajar y subir los pies. También sugirieron sacar los tacones mientras no se esté de pie y evitar correr con ellos.