Un ojo gigante para mirar el cielo

El telescopio más grande se construirá este año en Cerro Armazones, en el Desierto de Atacama

En el norte de Chile se abre una nueva ventana hacia el universo. Un espejo de casi 40 metros de diámetro será la clave del European Extremely Large Telescope (E-ELT), para el que el Observatorio Europeo Austral (ESO) ha estado trabajando desde 2006.


Más de un centenar de astrónomos y astrofísicos de 15 países europeos apuestan a la construcción de este telescopio, el más grande del mundo, que costará US$ 1.500 millones.


En 2010 se decidió que el lugar más adecuado para su locación sería Cerro Armazones, en el Desierto de Atacama, a 20 kilómetros del Very Large Telescope (VLT), en el Observatorio de Parenal. Allí el cielo se encuentra despejado 320 noches al año.


El E-ELT busca acercar a la comunidad de astrónomos –y a la humanidad– la respuesta que desde siempre ha intentado responder: si existe vida fuera de la Tierra. El seguimiento de planetas similares a la Tierra alrededor de otras estrellas de la “zona habitable” es, por tanto, una de las principales funciones que cumplirá el nuevo telescopio.


“Arqueología estelar” en galaxias cercanas y la medición de las primeras estrellas, también serán parte de la agenda del E-ELT para principios de la próxima década.


Cifras astronómicas


Con la aprobación del presupuesto 2012, se iniciarán los trabajos preparativos para la construcción en el lugar, elegido por las condiciones climáticas óptimas.


Este trabajo inicial incluye el espejo primario del E-ELT, que tendrá 39,3 metros de ancho. Esta medida lo coloca primero en la carrera virtual hacia el espacio, ya que en Hawai, el Keck Observatory cuenta con un espejo de 10 metros de ancho, mientras que el del telescopio Subaru, también en la isla hawaiana, mide 8,2 metros.


El espejo primario del E-ELT no solo será casi cinco veces más grande que sus pares actuales, sino que también podrá reunir cerca de 15 veces más luz. Unos mil segmentos hexagonales de alrededor de 1,4 metros de ancho y 5 cm de grosor compondrán este espejo principal.


El diseño del telescopio hará posible que este cubra un área del cielo equivalente a una décima parte del tamaño de la luna llena.


Si bien el E-ELT “comienza a hacerse realidad”, según aseguró el director general de ESO, Tim Zeeuw, se espera que el proyecto final se apruebe recién a mediados de año.



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