Un momento difícil para el turismo espacial

El accidente en una nave de la empresa Virgin que estaba experimentando para llevar sus primeros turistas a la órbita de la Tierra y que dejó un muerto y un herido pone en duda cuándo realizará sus primeros vuelos con pasajeros


El empresario de Virgin Galactic, el británico Richard Branson, insistió el lunes en que no renuncia a su plan de enviar turistas al espacio y criticó a quienes especulan con las causas del accidente de una de sus naves, ocurrido este viernes, en el que falleció uno de los pilotos y otro resultó herido.

"Nunca he visto insinuaciones tan irresponsables y dañinas", dijo el empresario a la televisión británica Sky News, respondiendo a quienes han recordado estos días que Virgin recibió avisos sobre la seguridad del combustible que usaba para sus vehículos. Branson dio las gracias a los investigadores de la Junta nacional de seguridad en el transporte (NTSB) de Estados Unidos por haber adelantado que el depósito de combustible y el motor fueron hallados intactos en el desierto de Mojave, California.

"El tanque de combustible y el motor estaban intactos, lo que significa que no hubo explosión, pese a todos los autoproclamados expertos afirmando que esa fue la causa", sentenció. El accidente mató a uno de los dos pilotos e hirió de gravedad al segundo. SpaceShipTwo puede transportar a seis pasajeros además de a los dos pilotos.

La nave partió de la base espacial de Mojave. Se separó de su vehículo de lanzamiento WhiteknightTwo luego de cuarenta minutos. Doce minutos después "sufrió una grave anomalía que se tradujo en su destrucción", mientras que WhiteKnightTwo aterrizó sin incidentes.

Una experta en seguridad espacial dijo el domingo que Virgin había ignorado múltiples advertencias sobre el motor y el combustible de sus naves desde el accidente de un cohete que en 2007 costó la vida a tres ingenieros en tierra. "Les avisé de que el motor del cohete era potencialmente peligroso", dijo Carolynne Campbell, de la Asociación internacional para el progreso en el espacio.

El accidente del SpaceShip Two el viernes es un serio revés para la ambición de Branson de llevar turistas ricos al espacio, a 250.000 dólares el billete."Estoy seguro de que Virgin Galactic tendrá un gran futuro una vez el NTSB haya aclarado qué ocurrió", añadió.

Hasta que sea lo suficientemente seguro para la familia Branson


"Si hubiéramos tenido el accidente una vez hubiéramos empezado a transportar pasajeros, al principio, hubiera sido muy difícil recuperarse. Espero que ésto sea ligeramente diferente", dijo. "Tenemos pilotos probando aparatos en situaciones muy extremas para aseguranos de que son seguros para el público", agregó, precisando que no organizará ningún viaje para clientes hasta que sea lo suficientemente seguro para "que yo y mi familia podamos viajar".

El presidente de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte, Christopher Hart, adelantó el domingo que los restos del cohete SpaceShipTwo quedaron esparcidos en un área de ocho kilómetros de largo, lo que indicaría una ruptura durante el vuelo. Hart aseguró que la investigación en el campo durará una semana, pero que la labor completa para obtener un análisis "tardará probablemente 12 meses".

Una semana negra


El accidente del viernes es el segundo desastre que afecta a la industria espacial privada en pocos días, después de que el cohete Antares que transportaba suministros a la Estación Espacial Internacional (EEI) explotara tras despegar en Virginia el martes. La cápsula Cygnus, de la empresa Orbital Sciences, llevaba una carga de 2,2 toneladas a la estación. La mayor pérdida fue la de los científicos y estudiantes que habían enviado instrumentos y equipos experimentales para que se realizaran investigaciones en el espacio.

Virgin Galactic esperaba realizar sus primeros vuelos llevando turistas al espacio en 2015, algo que ahora queda en duda. Cerca de 500 personas, incluyendo a famosos de Hollywood como Leonardo DiCaprio y Justin Bieber, ya reservaron sus asientos en los primeros vuelos, según reportes, pero Branson aseguró que quienes quieran cancelar podrán recuperar su dinero.

Las compañías privadas tratan de llenar el vacío dejado por la agencia espacial estadounidense NASA, que finalizó su programa de transbordadores en julio de 2011 con la misión Atlantis hacia la EEI.

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