Un lago de agua dulce en la superficie de Marte

La sonda Curiosity descubrió pruebas de que no solo el lago estuvo allí, sino de que además hubo condiciones para que existiera vida microbiana marciana
La sonda estadounidense Curiosity descubrió por primera vez en la superficie de Marte evidencia directa de la existencia en el pasado de un lago de agua dulce en el planeta rojo.

Ya no queda agua actualmente en ese lugar, pero las pruebas de perforación y análisis químicos realizados por el robot Curiosity en rocas sólidas sugieren que hubo condiciones para que hubiera vida microbiana en ese lago hace unos 3.600 millones de años.

Las rocas analizadas contienen trazas de carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y azufre, y "proporcionan condiciones ideales para una vida microbiana básica", indicaron los científicos en un estudio publicado en la revista Science y analizado en una reunión de la Unión Geofísica Americana (AGU, por su sigla en inglés) en San Francisco, California.

Formas diminutas de vida bacteriana, conocidas como quimiolitoautótrofos, prosperan en condiciones similares en la Tierra y por lo general se encuentran en cuevas o debajo del mar en fuentes hidrotermales.
Esta es la primera vez que encontramos realmente rocas en Marte que proporcionan evidencia de la existencia de lagos", dijo Sanjeev Gupta, coautor de la investigación

"Es realmente el mismo ambiente (que podemos encontrar) en la Tierra", dijo John Grotzinger, profesor de geología del Instituto de Tecnología de California, describiendo lo que una vez fue un lago de agua fría atravesado por corrientes y rodeado de un paisaje de montañas nevadas.

Aunque no se detectó ninguna forma de vida en las rocas, el investigador precisó que Curiosity ha realizado perforaciones en fragmentos de piedra arenisca y barro y halló minerales arcillosos que sugieren una interacción con el agua.

"Estas son rocas relativamente jóvenes en la historia de Marte", agregó Grotzinger a periodistas en San Francisco, y señaló que uno de los "resultados sorprendentes" del hallazgo es que estas rocas podrían tener entre 3.500 y 3.600 millones de años. "Esto coincide precisamente con los rastros más antiguos de vida encontrados en la Tierra".

"Esta es la primera vez que encontramos realmente rocas en Marte que proporcionan evidencia de la existencia de lagos", dijo por teléfono a la AFP Sanjeev Gupta, profesor del Imperial College de Londres y coautor de la investigación.

"Es fantástico porque los lagos son un ambiente ideal para que una vida microbiana elemental pueda desarrollarse y preservarse", dijo.

Confianza en el futuro de la misión


La piedra arenisca encontrada parece similar a la que existe en los ríos de la Tierra, lo que sugiere, según los científicos, que un río desembocaba en ese lago, que se encuentra al pie de una pequeña montaña.

Los investigadores ya encontraron pruebas de la existencia de agua en Marte en otro lugar de la superficie del planeta rojo e investigaciones realizadas por orbitadores anteriores también hacen pensar fuertemente en la existencia de lagos en el pasado.

Curiosity, que llegó al cráter Gale en el ecuador marciano el 6 de agosto de 2012 y es el vehículo más sofisticado enviado hasta ahora a otro planeta, ya constató que el planeta rojo fue propicio para la vida microbiana en un pasado lejano, objetivo principal de su misión de dos años.

Estos últimos resultados proporcionan "la prueba más elocuente de que Marte tuvo en algún momento las condiciones necesarias para el desarrollo de la vida", dijo el estudio.

La NASA, la agencia espacial estadounidense, ha elegido el cráter Gale en particular por sus diferentes capas sedimentarias, que podrían permitir datar los períodos en los que Marte fue apto para la vida.

La próxima etapa consistirá en analizar muestras de una gruesa pila de rocas en la superficie del cráter para reunir más pruebas de un entorno habitable, dijo el profesor Gupta.

Estos nuevos resultados "nos dan confianza en el futuro de esta misión y en el hecho de que debemos seguir explorando" el planeta rojo, añadió.

El robot Curiosity, de un costo total de US$ 2.500 millones, es operado por ingenieros de la NASA desde el laboratorio de Pasadena en California.

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