Un golazo animado

El argentino Federico Radero, director de Animación de "Metegol" de Juan José Campanella, será uno de los speakers de UY!CG, que se realizará el viernes 29 de noviembre en la torre de ANTEL
Metegol es una película récord. En ella se invirtió el presupuesto más alto en la historia del cine latinoamericano y ha recaudado cifras nunca vistas en la región. Pero su verdadero récord tiene que ver con el trabajo de animación excelso que, como sostiene con orgullo Federico Radero, director de Animación del largometraje argentino, “sirvió para demostrar al mundo que acá es posible hacer una película de este tipo, en serio”.

Radero trabajó como nexo entre el director Juan José Campanella y el equipo de animadores. Con el primero ideó el estilo de la película, los físicos y los sentimientos de los personajes, así como sus actuaciones en la trama: “Todos podemos hacer una misma acción de manera diferente, y eso es lo que sucede en la película”.

Trabajo de hormiga


Por sobre todas las cosas, animar es sinónimo de esfuerzo, dedicación y detallismo. En Metegol trabajaron alrededor de 30 animadores, algunos de ellos provenientes de países como España, Estados Unidos y Colombia, que formaban un equipo fijo de estudio. Además, colaboraron desde el exterior otros 15 profesionales para tareas específicas.

En total fue un poco más de un año y medio de animación pura y dura. Un trabajo de hormiga que según Radero “empezó tranquilo pero fue variando”.

“Lleva mucho tiempo y esfuerzo (...) y exige una infraestructura enorme, pero nunca alcanza, siempre estás con las máquinas y los programas colapsados, porque por ejemplo un solo fotograma llevaba entre cuatro y cinco horas de render”, explicó el argentino.

Con esta técnica es posible hacer y retocar detalles mínimos y diminutos, pero no permite cosas que se logran con actores reales, por ejemplo, la improvisación. Más allá de eso, el mayor enemigo es el tiempo: en Metegol cada animador podía realizar tan solo cuatro segundos de animación por semana.

¿Cómo se hace?


Los dirigidos por Radero no diseñaron los personajes, sino que dieron vida a las actuaciones pretendidas por el director. Al equipo de animación llegan los personajes terminados, y del proceso de diseño, que comienza en el papel, se encargan otros departamentos como el de Arte y el de Modelado.

A lo sumo, los animadores pueden sugerir y hacer correcciones de diseño. Ahí el material vuelve a Modelado, se pulen esos detalles, y retorna al equipo de animación.

“En el caso del mánager por ejemplo, cuando nos llegó el modelo la primera vez, empezamos a animar y surgió la idea de ponerle más dientes, para lograr una sonrisa más carnívora y peligrosa, entonces la mandamos para atrás”, comentó.

Trabajo minimalista


Se trata de un trabajo de precisión, en donde el talento, la originalidad y la capacidad de adaptación son los factores más importantes, incluso más que las máquinas. Como una cuestión de darse maña.

En Metegol los 22 jugadores son “básicamente lo mismo pero con diferente pelo”, y lograr construir 22 personalidades distintas en la animación fue, según Radero, “un desafío muy interesante”. De constantes idas y venidas y retoques minimalistas.

Para lograr ese grado de precisión y calidad, y para responder a las exigencias de Campanella que iban en aumento cuando las cosas salían bien, se decidió trabajar con referencias verdaderas, para luego pasarlas a la animación. Es decir, grabar actuaciones reales, discutir a partir de ese material qué era lo que se quería hacer, y luego sí ponerse a animar.

Desde Latinoamérica al mundo


Hoy la industria de la animación está en una etapa interesante, de auge pero también de cambio, dice Radero. A los tres focos históricos en materia de animación –Estados Unidos, Europa y Asia– se les están sumando nuevas propuestas y, para el argentino, en la región está el cuarto nicho.

Metegol es un síntoma de eso; de una transición que además está significando el paso de los grandes estudios y equipos a formatos más acotados, insumos más pequeños y redes de trabajo más complejas.

La película de Campanella es quizá el gran éxito del progreso en animación de la región, y Radero así la califica, como “una de las experiencias más agotadoras, demandantes y enriquecedoras de mi carrera”.

 


Llega el UY!CG 2013


La industria de Computer Graphics (CG) está en constante ascenso y Uruguay no está al margen. Como respuesta a ese auge surgió UY!CG, un espacio ideado para nuclear y potenciar todos los “esfuerzos aislados” en materia de CG, los viejos y los nuevos, que hay en Uruguay. La demanda de trabajo está en alza, las escuelas de CG se multiplican en el mundo y los trabajadores freelance no tienen tiempo libre.

¿Cuándo? El UY!CG 2013 es la segunda edición del encuentro y tendrá lugar el viernes 29 de noviembre en la Torre de las Telecomunicaciones de ANTEL. Allí disertarán ocho speakers, nacionales e internacionales, que contarán sus experiencias y compartirán conocimientos en materia de CG. Federico Radero será uno de ellos.

¿Cómo? El evento es gratuito y para todo público. El único requisito es tener la invitación oficial. Para ello se sortearon 380 entradas entre las personas que mandaron su solicitud entre el 16 de octubre y 12 de noviembre.

¿Quiénes? Entre los oradores se cuentan:

-Álvaro Azofra, diseñador de videojuegos, director y cofundador de Ironhide Game Studio.
-Gastón Fernández, artista CG, compositor y director de Skycube.
-Adriana Amejeiras, actual directora de posproducción de Oriental Films
-Adrián Broglia, coordinador de posproducción de Oriental Films
-Lukas Tomasone, socio cofundador de Exodos, estudio de visualizacion de arquitectura.
-Nicolás Peña, fundador de Mopix; y Ninjas, productora dedicada al video mapping.
-Ninjas, productora dedicada al desarrollo artístico-técnico de video mapping.


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