Un fin de semana lleno de “eurekas”

Este año, la Feria de Clubes de Ciencia presentó ideas originales en temas como la accesibilidad, la generación de energía e incluso el diseño de nuevos y extraños instrumentos
Del 18 al 20 de octubre se celebró el evento de ciencia y tecnología juvenil más importante del país. La 26ª Feria Nacional de Clubes de Ciencia de la Dirección de Innovación, Ciencia y Tecnología y del Ministerio de Educación y Cultura tuvo lugar en el parque de Vacaciones UTE-ANTEL, donde se presentaron 6.800 proyectos (167 clubes de ciencia) pertenecientes a niños y jóvenes provenientes de 102 localidades de Uruguay.

Luego de haber participado en instancias departamentales fueron elegidos para presentarse en la instancia Nacional. Son jóvenes con objetivos claros, que van a mostrar lo que son capaces de hacer; a expresar sus talentos y sus posibilidades. La feria se desarrolla todos los años y tiene como objetivo ampliar los escenarios de divulgación de la ciencia y la tecnología, así como promover la motivación de los jóvenes por estos temas.

Adolfo Petrozzelli, presidente del Rotary Club de Montevideo y uno de los evaluadores de la Feria, explicó que a través de los Clubes de Ciencia “los chicos aprenden a trabajar en equipo, a investigar y a expresar sus propias opiniones, entre ellos y públicamente”.
Hay proyectos excelentes, que tienen un potencial enorme para seguir. Los chicos tienen muchas ganas de investigar, es un proceso en el cual se involucran mucho y la Feria les da la oportunidad de proyectarse hacia un futuro”, dijo Ernesto Fernández Polcuch de UNESCO

Los participantes son calificados y, a través de las devoluciones que reciben de los evaluadores, pueden mejorar sus trabajos. Lo que se tiene en cuenta para puntuar es la creatividad, el desarrollo tecnológico o científico de la investigación, las habilidades de sus integrantes, la claridad en la exposición ante los evaluadores y la aplicabilidad del proyecto. “Evaluamos esfuerzos y resultados”, agrega el presidente del Rotary Club de Montevideo.

En esta oportunidad, la UNESCO participó por primera vez de la Feria, integrando el jurado y otorgando una mención. Ernesto Fernández Polcuch, especialista principal de política científica de la oficina regional de ciencias de UNESCO para América Latina y el Caribe, afirmó que “hay proyectos excelentes, que tienen un potencial enorme para seguir. Los chicos tienen muchas ganas de investigar, es un proceso en el cual se involucran mucho y la Feria les da la oportunidad de proyectarse hacia un futuro”.

Se entregaron 20 menciones especiales divididos por siete categorías según edades. Algunos de los proyectos más destacados se detallan a continuación.

Los microorganismos que generan electricidad


“La investigación surge a partir del interés de los chicos por las energías renovables. En este caso, a partir de la que pueden llegar a generar las bacterias”, contó Adriana Martínez, orientadora del club de ciencia L@s Bicher@s Eléctric@s.

“Buscamos en trabajos realizados antes sobre el tema y descubrimos que existen microorganismos que habitan en aguas, suelos y sedimentos, que son capaces de producir electricidad a partir de residuos. Geobacter es la bacteria más conocida", explicó Tatiana Perera.
Buscamos en trabajos realizados antes sobre el tema y descubrimos que existen microorganismos que habitan en aguas, suelos y sedimentos, que son capaces de producir electricidad a partir de residuos. Geobacter es la bacteria más conocida", explicó Tatiana Perera del club de ciencia L@s Bicher@s Eléctric@s

“Construimos celdas microbianas, donde habitan las bacterias capaces de producir energía eléctrica; convencidas que podría ser una buena fuente de energía renovable. Que un organismo vivo pueda producir energía eléctrica es una idea que te saca de la realidad, es poco lógico. Por eso nos dedicamos a investigar de lleno el proyecto”, afirmó.

Cinthya Trindade explicó que “el proyecto es como un hijito, como una mascota que tenés, a la que hay que cuidar todo el tiempo. Es también una linda forma de hacer amigos y de socializar”.

Al día de hoy, en países como Estados Unidos, estas bacterias se modifican genéticamente y se ha logrado producir electricidad para redes de computadoras e incluso una casa. “En el mundo ya se está aplicando, aunque de manera muy experimental, y se comprobó que funciona,” enfatizó Martínez.

Byzen, la historia uruguaya en un videojuego


El proyecto surgió a partir de la inquietud del grupo al percibir la falta de conocimiento de los jóvenes sobre la historia uruguaya, dijo Mauro Rocca. Así nació Byzen, el primer videojuego de género educativo y hecho en HD que existe en el país, afirmaron. La idea no es aplicar la violencia, sino aprender y al mismo tiempo divertirse. En el plazo de dos años, con un gasto de alrededor de US$ 3.500, han desarrollado un juego que cuenta con los mejores gráficos del país.
Byzen es un videojuego de estrategia en tiempo real. Se desarrolla a partir de la Revolución Oriental de 1811 y toma acontecimientos históricos que nos formaron como país”, explicó Emiliano Galmarini, uno de sus creadores

Emiliano Galmarini explicó: “Byzen es un videojuego de estrategia en tiempo real. Se desarrolla a partir de la Revolución Oriental de 1811 y toma acontecimientos históricos que nos formaron como país”. Es un juego de tipo estratégico e interactivo, donde el plan es avanzar en misiones al mismo tiempo en que se conoce la historia uruguaya.

“El concepto del juego y el guión están terminados, falta la etapa final de programación. El videojuego se ejecuta en computadoras de bajos recursos, en teléfonos inteligentes y está adaptado a las computadoras del Plan Ceibal,” afirmó Galmarini.

Además, los chicos fueron reconocidos en 2010 por el LATU a partir del videojuego UTU ARENA, como mejor juego 3D en Uruguay.

Un guante intérprete para sordos


Luciano Thoma, uno de los integrantes del Club de Ciencia Friendly, cuenta que el grupo se comprometió a estudiar la dificultad que surge a la hora de comunicarse una persona sorda con otra que no lo es o viceversa. Este proyecto parte de una realidad tangible: el 1% de la población en Uruguay es sorda, lo que da un total de unas 33.500 personas.
Creamos un guante electrónico que capta la lengua de señas y reproduce un texto, que se escucha como audio para la persona oyente”, contó Luciano Thoma del Club de Ciencia Friendly

“Creamos un guante electrónico que capta la lengua de señas y reproduce un texto, que se escucha como audio para la persona oyente. También funciona a la inversa: quien sí puede oír habla a través de un micrófono y se reproducen videos pregrabados o imágenes de acuerdo a las señas correspondientes a través de una computadora”, contó Thoma.

El guante funciona conectado a la PC o con una batería propia, ya que es inalámbrico. Además, es adaptable a cada mano.

Gonzalo Monllor, orientador del equipo, explicó que el guante permite agregar y modificar cada una de las señas, ya que no es una lengua estándar. Entonces, la persona puede inventar una seña determinada y la frase se refleja en la PC.

El tuguisáfono, producto de un “miniluthier”


“No es ni tuba, ni guitarra, ni saxofón. Es un tuguisáfono”, dijo Marcelo Garaza, orientador del club de ciencia Los miniluthiers y profesor de música de los chicos. “La idea surge para motivar a los chicos a través de la creación de un instrumento que a la vez fuese novedoso para ellos”, explicó.

El equipo está formado por dos alumnos de 13 y 14 años, integrantes de la Banda Rítmica de UTU. “Fueron ellos quienes tuvieron la iniciativa de construir un instrumento musical; algo así como varios instrumentos en uno solo”, dijo Garaza, y agregó que “lo lindo de los clubes de ciencia es ver cómo se estimulan los chicos y se comprometen con los proyectos. Les da empuje a seguir adelante, los hace sentirse motivados”. Trabajaron de manera coordinada con la profesora de dibujo para el diseño y realización del instrumento.

“A partir de este proyecto pude enseñarles a los chicos a escuchar los timbres del sonido”, afirmó Garaza.

Chairtec, la silla de ruedas controlada por la voz


Los ganadores del tercer puesto del año pasado en la categoría de ingeniería, electrónica y mecánica, pertenecientes al Instituto Tecnológico Superior de Paysandú, se presentaron este año con innovaciones realizadas a su proyecto.

“Le aplicamos mejoras a la silla a partir de la utilización de nuevas tecnologías”, dijo Alfredo Causa. “Se cambió el micrófono por uno que capta mejor la voz. Además se redujo el peso y el tamaño de la silla”, agregó.
Tenemos varias propuestas para producir el proyecto y abrir una empresa”, contó Alfredo Causa del Instituto Tecnológico Superior de Paysandú

Además, como este es el año Internacional de la Energía Solar, implementaron que la caja principal de la silla se alimente con una batería aparte, la cual se recarga a través de un panel solar. Con esta silla se evita que la persona discapacitada realice esfuerzo físico, mejorando su calidad de vida. La silla de ruedas es controlada y dirigida totalmente por la voz de la persona, y por ende evita la dependencia de un tercero. Según Causa, el haber ganado el concurso el año pasado les abrió muchas puertas: “Tenemos varias propuestas para producir el proyecto y abrir una empresa”.

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