Un círculo vicioso amarillo y con rostro

Hoy se cumple el 35º aniversario del estreno del videojuego Pac-man, cuya influencia cultural aún se percibe, como demuestra su aparición en la película Pixeles, que se estrena en julio en los cines locales
Pac-man nació del estómago de Toru Iwatani, un joven empleado de la empresa japonesa de videojuegos Tecmo. Iwatani estaba comiendo pizza cuando se dio cuenta que la forma que quedaba al sacar dos pedazos era ideal para el protagonista de un videojuego.

Esa es, al menos, la versión oficial que Iwatani difunde cada vez que le preguntan al respecto, aunque en 1986 confesó que era una verdad a medias. El círculo incompleto, dijo, es una deformación del carácter japonés kuchi, que significa boca y que se asemeja a un rectángulo redondeado.

Lo cierto es que el 22 de mayo de 1980, Puck-man apareció en los locales de maquinitas nipones. Paku-paku es la onomatopeya japonesa que representa la masticación y de allí viene su nombre. Es que Pac-man es un juego de comida, como demuestra su obsesión por tragar pequeñas pastillitas, frutas que suman puntos y a los cuatro fantasmas de colores que persiguen al protagonista hasta que alcanza las pastillas más grandes y ahí el cazador se convierte en cazado.

Iwatani afirmó siempre que el hecho de que se trate de un juego sobre comida y que no incluya violencia explícita fue una de las razones de su éxito. En su opinión, permitió el acercamiento de un público que hasta entonces no tenía demasiado contacto con los juegos de arcade: las mujeres.

Pac-man no fue un éxito inmediato en su país, pero sí en Estados Unidos, donde llegó en octubre de 1980 de la mano de la compañía Midway. En su primer año vendió 100 mil maquinitas. Dos décadas después había recaudado más de US$ 2,5 billones, monedita a monedita. Eso sí, hubo que cambiarle el nombre para que ningún vándalo cambiara la “p” de paku por una “f” para crear por fonética una palabra obscena en inglés.

Iwatani que, a pesar de crear otros juegos y de ser un referente de la industria fue un one-hit wonder, no recibió beneficios directos de su obra maestra, al menos en un principio. Era un simple empleado al que no le dieron ni un aumento ni un bono, aunque tenga la satisfacción de que su hijo pródigo es parte del canon del mundo de los videojuegos. Por ejemplo, es parte del museo Smithsonian y del MoMA de Nueva York, así como uno de los 15 candidatos a integrar la primera generación del Salón de la Fama de los Videojuegos.

La familia crece


Con el éxito, la familia Pac-man se fue agrandando. En 1981 llegó la señora Pac-man, complementando la idea de Iwatani de hacer un juego que atrajera aún más a las mujeres.

En 1982, fue el turno de Baby Pac-man y de Pac-man Fever, una canción cargada de sintetizadores y baterías electrónicas en la que el dúo Buckner & García canta sobre tener callos en los dedos de tanto jugar entre sonidos sampleados del propio videojuego. Fue disco de oro, vendió más de 2,5 millones de copias y llegó al puesto número nueve del ranking Billboard.

Ese año también apareció una serie de televisión a cargo de Hanna-Barbera, los creadores de Tom y Jerry, Los Picapiedras y Scooby-Doo.

Las secuelas y las versiones del juego siguieron llegando desde entonces, pero nada se igualó a la magia del original. El Pac-man puro y duro tiene 256 niveles, aunque el último no puede superarse por un error de programación.

En cada nivel hay que comer 240 pastillas chicas y cuatro grandes que convierten a Blinky (el fantasma rojo, que siempre persigue a Pac-Man), Inky (el azul, cuyos movimientos son impredecibles), Pinky (el rosa, que busca sorprender por delante) y Clyde (el naranja, el menos amenazante) en comida. El puntaje ideal de Pac-man es 3.333.360 puntos y fue logrado por primera vez por Billy Mitchell tras jugar seis horas de corrido.

Pac-man es una obra maestra, simple de jugar pero difícil de dominar, que ocupa tan solo 24 kilobytes en un disco duro. Como comparación, un minuto de video en Youtube pesa 2 megabytes (un megabyte son 1.024 kilobytes) y una canción en mp3 ocupa 4 megabytes.

El mundo le dedicó más de 4 millones de horas de su tiempo a jugarlo cuando en 2010 Google lo convirtió en su doodle para celebrar su 30º aniversario. Juegos de las empresas Nintendo y Capcom lo han tenido como estrella invitada y hasta ha tenido presencia en el cine, como sucede con la inminente Pixeles, donde cambia su rol y se convierte en el villano.

 


Festejos para hoy


 

Tokio. La ciudad natal de Pac-man buscará romper un Récord Guinness, el de la imagen del personaje más grande creada por seres humanos. El evento se realizará en la Torre de Tokio, uno de los íconos de la ciudad.

Chicago. Toru Iwatani, el padre de la criatura, estará presente en el restaurante Level 257, un local temático sobre Pac-man. Allí también se presentará el grupo Buckner & García, y se podrá jugar contra Billy Mitchell, el primero en lograr el puntaje perfecto en el juego.

Madrid. Cuatro de los youtubers más populares de ese país se enfrentarán entre sí.

Londres. Un muñeco del protagonista amarillo de Pac-man será lanzado al espacio y filmado por una cámara GoPro como parte de la promoción de la película.

 

La película


 

El 23 de julio se estrena en Uruguay la película Pixeles, protagonizada por Adam Sandler, Kevin James y Peter Dinklage. En ella, una raza extraterrestre envía versiones de personajes de videojuegos de los años 80´ para conquistar la Tierra. ¿El motivo? En 1982 la NASA envió al espacio una cápsula con imágenes y videos de la vida y cultura terrestre.

Sin embargo, ese mensaje de paz a posibles extraterrestres llegó a destino aunque con la intención equivocada: los videojuegos arcade fueron interpretados como una declaración de guerra. Entre los títulos se encuentra Pac-Man. De hecho, el actor Denis Akiyama interpreta a Toru Iwatani, creador de Pac-man, quien tiene un tierno intercambio con su creación, hasta que la criatura le devora un brazo.


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