Un agujero negro absorbe y escupe una estrella

Científicos vieron escapar una llamarada caliente de materia de la escena del crimen

Los astrónomos ya habían visto cómo agujeros negros asesinaban estrellas antes. Pero un estudio publicado este jueves en Science dice haber atrapado una parte del crimen que hasta ahora se había mantenido oculta.

Además de haber obtenido evidencia de la destrucción de una estrella (una muerte inevitable causada por la fuerza gravitacional masiva e ineludible de un agujero negro supermasivo) los científicos vieron una llamarada caliente de materia escapar de la escena del crimen.

Básicamente se puede decir que es un eructo de plasma caliente.

Los investigadores dicen que es la primera vez que alguien ha capturado la señal de radio producida por este chorro de materia. Este tipo de eventos se ha podido ver antes, pero nunca relacionado con el asesinato de una estrella, por lo que el fenómeno se mantiene de forma misteriosa.

"Estos eventos son extremadamente raros", dijo el autor del estudio Sjoert van Velzen, un asociado del equipo Hubble en la universidad John Hopkins, en un comunicado. "Es la primera vez que vemos todo, desde la destrucción estelar hasta el lanzamiento de una fuga cónica, también llamado chorro, y lo hemos visto desarrollarse por varios meses".

Los científicos de la Universidad del estado de Ohio fueron los primeros en capturar el proceso del asesinato utilizando un telescopio óptico, lo cual anunciaron en internet en 2014. Junto con los investigadores de la universidad de Oxford, van Velzen utilizó distintos telescopios para recolectar señales de radio, ópticas y de rayos x del evento a medida que se desarrollaba. Los investigadores esperan que sean capaces de capturar más "eructos" de agujeros negros en proceso, así pueden darse cuenta el mecanismo exacto detrás de la purga.

Todavía tenemos mucho que aprender de los agujeros negros. Por suerte, la NASA declaró el 27 de noviembre como el "Día de los agujeros negros", así que se pueden leer todos los hallazgos en esta materia con unos pocos clicks.


Fuente: The Washington Post / Rachel Feltman