Tres mitos sobre las huellas dactilares

¿Se pueden copiar? ¿Son más seguras que las contraseñas? Aquí la explicación
Las huellas dactilares se han considerado durante mucho tiempo como el identificador final, único e imposible de robar, y se posicionaron como una opción de autenticación más segura que las contraseñas. Por eso los lectores de huellas son vitales en la seguridad de los dispositivos móviles. ¿Pero las huellas son tan seguras?

Son más seguras que las contraseñas

Contrario a lo que muchas personas asumen, los lectores biométricos no son infalibles. Tienen sus propias vulnerabilidades, su tecnología puede ser explotada y las huellas pueden ser robadas, incluso desde fotografías.

No se puede copiar una huella dactilar

En 2016, la firma Vkansee demostró que esta tecnología puede ser burlada con pocos elementos. Con arcilla y plasticina se pueden capturar suficientes detalles de una huella dactilar como para engañar a un sensor y que piense que es la real.

Las huellas reemplazarán a las contraseñas

Dado que las huellas se pueden robar, copiar y usar para engañar a los lectores biométricos, está claro que todavía se está lejos de reemplazar a las contraseñas en forma definitiva. Incluso cuando se declaren obsoletas, van a seguir por un tiempo.