Tomarle el pulso a la costa de Rocha

El miércoles se estrenó el documental Pulso de Vida, que cuestiona e informa sobre el proyecto del Puerto de Aguas Profundas en ese departamento


Las especies foráneas se vuelven invasoras cuando arrasan con todo a su alrededor, amenazando la vida de las especies autóctonas sin importar cómo era el ecosistema antes de su llegada. Lo mismo hace el ser humano en los lugares naturales, en los que irrumpe sin saber de qué forma afectará el equilibrio que reinaba hasta entonces. Por ejemplo, en las costas oceánicas de Rocha, insertas en la Reserva Mundial de la Biodiversidad Bañados del Este.

La analogía es uno de los recursos al que recurren los realizadores del documental Pulso de Vida, Rodrigo Speranza y Juan Bonner, estrenado este miércoles en Cinemateca Carnelli, en Montevideo.
Hoy no existen estudios para saber si el puerto de aguas profundas en Rocha es viable o no”, aseguró el abogado Rodrigo Speranza

El trabajo audiovisual pretende ser fuente de información para toda la sociedad, que sabe poco y nada sobre el proyecto del Puerto de Aguas Profundas del departamento rochense. A partir de esa información, que los realizadores presentan con rigurosidad técnica y atractivo audiovisual, los uruguayos podrán tomar conciencia de qué es lo que está en juego con ese proyecto y qué se puede hacer para evitar que esa riqueza natural se pierda por culpa de una decisión apurada.

En concreto, buscan “asistir a la sociedad a la generación de un cambio”, dijo Speranza. Ese cambio solo puede lograrse a partir de un proceso interno, que “comienza con la cabeza, creando conciencia” afirmó el abogado y surfista que junto con su compañero fundó Pulso de Vida, un proyecto que enmarca al documental homónimo.

Aprender de los errores


“Hoy no existen estudios para saber si el Puerto de Aguas Profundas en Rocha es viable o no”, aseguró el abogado. Para eso, es necesario un “estudio base”, que recoja el análisis de expertos de varias disciplinas sobre impacto ambiental. Y esos estudios pueden tardar entre 5 y 14 años, nunca uno o dos, como es la intención ahora, aclaró el experto. Agregó que solo entonces una empresa estaría en condiciones de realizar su propio estudio de impacto ambiental.

En definitiva, el documental plantea aprender de los errores del pasado, y no revivir otro Canal Andreoni, que alteró de forma negativa el ecosistema de La Coronilla, en Lavalleja.

El documental nace como una forma de “bajar a tierra” un tema más técnico, un aspecto que le corresponde al Derecho. De esta forma, Bonner y Speranza buscan “llegar a la mayor cantidad de gente posible” para lograr su objetivo: que esas personas presionen para que se lleve adelante el estudio principal.

Dónde está el pulso


El trabajo está filmado enteramente en Rocha y en sus primeras escenas explica el Programa el Hombre y la Biosfera (MAB, por su sigla en inglés) de la Unesco, que propone una agenda de investigación interdisciplinaria “para mejorar la relación de la gente con su ambiente en forma global”. En este caso, el ambiente es una costa en la que se cruzan las corrientes frías del sur con las cálidas del norte, y que traen consigo distintas especies. Estas se suman a la vida de la zona de Rocha, la del Río de la Plata y la del Océano Atlántico. El resultado de ese choque es “biodiversidad que va desde lo más microscópico hasta las ballenas”, explicó Speranza. Y es eso lo que está en juego.
El documental estará disponible online a partir de la semana que viene, en la web de Pulso de Vida

La clave ahora está en encontrar cuál es el “pulso de vida” de esa zona, es decir, el punto donde se origina la vida y que, si se altera, altera todo lo demás. Encontrarlo ayudará a decidir en qué lugar conviene ubicar el proyecto, de hacerse, para que solo afecte una parte concreta.

Pero antes es necesario informarse, se lee en la web de Pulso de Vida: “Para que el derecho a la información sea respetado en todos sus sentidos, la información primero debe ser creada”.

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