Todo tiempo tecnológico pasado, ¿fue mejor?

En el caso del CD versus el vinilo y de la cámara digital contra la de rollo, la respuesta no está en la evolución de ambas industrias ni en los sentimentalismos
Hoy se celebra en Uruguay la Noche de la Nostalgia, una fecha ideal para preguntarse si en la tecnología funciona la frase: "Todo tiempo pasado fue mejor".

En el caso del CD versus el vinilo y de la cámara digital contra la de rollo, la respuesta no está en la evolución de ambas industrias, sino en el gusto del usuario por ciertas características técnicas y de comportamiento.

Música: en pro del CD y MP3


Técnica: El CD suele ser descrito despectivamente como de “una perfección sin alma”. Pero, para los ingenieros de sonido, eso es una ventaja. “Con los formatos analógicos (como el vinilo), si bien el sonido puede ser muy placentero en ciertos estilos musicales, definitivamente imparte su propio sonido en ellos. Pero, como ingeniero, es bueno tener la confianza de que lo que pongo en la computadora es muy cercano a lo que se va a escuchar”, dijo Scott Metcalfe, director de ciencia y arte de la grabación en la Universidad Johns Hopkins, en entrevista con National Public Radio de Estados Unidos, este año.

Comportamiento: Primero el casete y después el CD, gracias a los extintos walkman y discman, y finalmente los archivos comprimidos como el MP3 y sus reproductores permitieron llevar la música a todas partes y en grandes cantidades en el bolsillo.

Música: en pro del vinilo


Técnica: Existen motivos técnicos para defender el disco de vinilo que exceden lo emotivo y subjetivo de su “sonido lindo”. Como las grabaciones digitales no capturan la onda sonora completa, “algunos sonidos que tienen transiciones muy rápidas, como el golpe de una batería o un tono de trompeta, se distorsionan debido a que cambian demasiado rápido para la velocidad de muestreo”, se explica en el sitio HowStuffWorks, de Discovery. Un vinilo, en cambio, tiene una ranura tallada en la que se refleja la forma de onda del sonido original, por lo que no se pierde información. Las salidas de los reproductores de vinilo y CD, a su vez, son analógicas, por lo que en el primero no se requiere conversión pero sí en el segundo.

Comportamiento: Con los formatos de grabación portables se perdió el ritual de colocar el disco, sentarse y pensar solo en la magia de la música.

Fotografía: en pro de la cámara digital


Técnica: Tal como sucede en la música, las cámaras digitales logran imágenes más “perfectas”, al tiempo que las analógicas tienen su propia textura y “defectos”, para bien o para mal. Las cámaras digitales son capaces de captar imágenes a velocidades mucho más altas que las que funcionan con rollo, por lo que pueden tomar mejores fotos en condiciones de poca luz y en movimiento. Además, en las digitales se puede ajustar la velocidad en cualquier momento, mientras que en las analógicas es necesario cambiar el rollo y forzarlo, una expresión casi en desuso.

Comportamiento: Con una cámara digital, cualquiera puede tomar una buena imagen y convertirse en periodista ciudadano. Es más barato y pueden plasmarse más momentos sin preocupaciones económicas o de espacio o de pertinencia histórica.

Fotografía: en pro del rollo


Técnica: Más allá de la moda de las cámaras Lomography y del recurso (ficticio digital) de Instagram, las cámaras de rollo tienen sus ventajas técnicas. Antes que nada, es necesario saber manejarlas, ya que estas máquinas analógicas obligan a ser partícipe en todo el proceso creativo, desde que se coloca el rollo (todo un arte si no hay dónde apoyar la cámara) hasta que se imprimen las imágenes. Su calidad de fotografía todavía es ampliamente superior a la de la mejor cámara digital y por eso son elegidas por los profesionales.

Comportamiento: Lejos de fotografiar cada reunión, paisaje y plato de comida, la cámara de rollo obliga a pensar mejor qué merece ser inmortalizado. El misterio de no saber el resultado final también es interesante aun en tiempos de tecnología instantánea.

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