Tidal, la nueva competencia para Spotify

El rapero estadounidense Jaz-Z lanzó, junto con otros artistas, una plataforma que rivalizará con el popular servicio de streaming de música
El rapero estadounidense Jay-Z lanzó este lunes una nueva versión de su servicio de música en línea, Tidal Hifi, que le hará la competencia al servicio de streaming de música Spotify.

Jay-Z compró este año por US$ 56,2 millones un servicio de streaming de música noruego, conocido como Wimp, en el cual Tidal Hifi es uno de sus servicios para intentar conquistar el mercado estadounidense frente a gigantes como Apple.

Tidal tendrá 25 millones de canciones sin publicidad, 75.000 vídeos musicales, identificador de melodías y listas de reproducción. El servicio está disponible en 35 países, aunque de momento no estará en Uruguay.

Muchas estrellas de la música, incluida Madona o la esposa de Jay-Z, Beyonce, reemplazaron su foto de perfil en Twitter o Facebook por un fondo azul turquesa, el color del servicio Tidal Hifi. Tidal tiene además del apoyo de artistas como Alicia Keys, Chris Martin de Coldplay, Nicki Minaj, Rihanna, Kanye West and Deadmau5.

Al final del tercer trimestre de 2014, Wimp reivindicaba 512.000 usuarios pagos en el norte de Europa, Alemania y Polonia. La cifra es modesta frente al popular Spotify, número uno de la música en línea que a mediados de enero aseguraba tener 60 millones de usuarios activos, incluidos más de 15 millones pagando por el servicio.

Con un servicio pago de US$19,99 al mes, Tidal Hifi es dos veces más caro que Spotify, pero ofrece una calidad de audio superior.

Artistas unidos


Jay-Z espera que el servicio rivalice con los pesos pesados en el mercado del streaming, en pleno crecimiento en Estados Unidos, con competencias como Rhapsody, Deezer y Beats Music, propiedad de Apple.

Además de mejor calidad de audio y material exclusivo, Tidal viene a posicionarse del lado de los artistas en la guerra contra los servicios como Spotify.

A fines del año pasado, la cantante estadounidense Taylor Swift retiró todo su catálogo de Spotify, en plena promoción de su disco 1989. La decisión fue una forma de protestar contra las ganancias que los artistas obtienen del servicio.

Con un rango de ganancia que en ese momento iba, según el artista, de los US$ 0,006 a los US$ 0,0084 por reproducción de una canción, el servicio no ha obtenido gran popularidad en varios músicos y a pesar de los esfuerzos por mantener un catálogo con nombres fuertes Spotify tiene algunos problemas con los grandes nombres de la música.

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