SSD vs HDD: ¿cuál es el mejor?

Algunas razones para cambiar su disco duro por un disco de estado sólido

Una computadora es tan rápida como su componente más lento. Así lo ilustró a Cromo José Luis Fernández, gerente de tecnologías de Kingston para Latinoamérica de habla hispana. En una computadora, el componente más lento tiende a ser el disco duro, el ancla de todo el resto. Es por esto que el rendimiento de una PC no debe medirse según su procesador ni por su memoria RAM, ni siquiera por el promedio de las partes. Hoy, la pieza que impacta más en el rendimiento es el disco duro.

Hasta hace unos años, lo estándar era que las computadoras vinieran con un disco duro, o HDD (por sus siglas en inglés) integrado; para mejorar la perfomance de la máquina se lo podía cambiar por otro de mayor capacidad o con algunas mejoras solo discernibles por expertos en informática.

Un disco duro es literalmente un disco que gira constantemente, con un brazo lector que suspendido sobre él no llega a tocarlo, gracias al aire que genera al moverse. Es este carácter mecánico lo que hace que el disco duro sea el más lento. La velocidad con la que funcione el sistema operativo dependerá de la velocidad con la que gire el disco, que obviamente es limitada.

Por otro lado, cuando el equipo es sometido a vibraciones, como las que pueden ocurrir en un auto, por un temblor o al llevarlo en una mochila, el lector vibra y rompe el espacio que lo separaba del disco, lo cual puede ocasionar daños y pérdida de datos.

Aquí es que ingresan al paisaje informático los discos SSD, o de estado sólido, comparables con una gran tarjeta de memoria, una tecnología a la que hasta el momento le jugaba en contra su precio más elevado en comparación con los discos duros; de hecho, por el mismo precio se podía obtener un disco duro con un espacio de almacenamiento considerablemente mayor que el de un disco sólido.

Este año, explicó Fernández, finalmente se logró quebrar esa barrera y los discos de estado sólido disminuyeron su costo de producción, lo cual los hace más accesibles al usuario corriente. ¿Por qué vale la pena el cambio? A continuación algunas de las ventajas de los SSD.

Velocidad

La velocidad es uno de los factores determinantes al utilizar un disco SSD. Según Fernández, con un disco de estado sólido la velocidad de encendido de una PC o notebook se reduce a la mitad, mientras que la transferencia de archivos es cinco veces más rápida.

Cromo lo pudo comprobar al cambiar el disco duro de una notebook por el SSD UV400 de Kingston (cuyo precio es US$ 105). El tiempo de encedido pasó de 1 minuto 17 segundos a solamente 16 segundos, sin haber sustituido ningún otro componente y con el mismo sistema operativo.

Eficiencia energética

Otro punto a favor de los SSD es la eficiencia energética. Con un disco duro la computadora debe derivar parte de su energía para hacer girar el disco. Por el modo de ahorro que tienen algunas notebooks, que apagan el disco (y la pantalla) si el usuario no usó el equipo por 10 minutos, la potencia necesaria para hacerlo arrancar de nuevo aumenta de forma considerable. Esto no sucede con un disco SSD.

Durabilidad

Con un SSD ya no queda nada mecánico en el equipo, salvo los ventiladores. De esta manera hay menos chances de roturas en caso de que la máquina sufra golpes, caídas o vibraciones. Para demostrarlo, integrantes de Kingston produjeron los videos Destructor Series (se pueden ver en YouTube) en los que someten a varios productos (incluidos los SSD) a distintas "torturas" que incluyen ataques con lanzallamas o flechas, así como golpes con palos de golf o baseball; incluso se los sumerge en agua con una caña de pescar. Todos sobrevivieron a las agresiones.

Talón de Aquiles

Los SSD casi no tienen desventajas. A medida que se fueron lanzando nuevas generaciones, los potenciales problemas se han ido solucionando, pero esto no quiere decir que sean infalibles. Son por ejemplo susceptibles al calor y a las altas tensiones de energía, como cualquier otro dispositivo. El problema es que cuando falla un disco duro existen oportunidades de recuperar lo almacenado, mientras que con un SSD las chances son muy limitadas.

Kingston UV400


El UV400 es el SSD que Kingston quiere posicionar como su caballito de batalla para el consumidor corriente. Con 240GB de almacenamiento es económicamente accesible y con la tendencia a almacenar en la nube el espacio es más que suficiente; su precio ronda los US$ 100. Este disco, sin embargo, no es recomendable para aquellos que trabajen con grandes cantidades de archivos pesados. Hay distintos tipos de disco para cada uso, por lo cual, antes de hacer el cambio, es recomendable consultar a un experto.

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