¿Sirven las aplicaciones anti ataques terroristas?

NINA y KATWARN sirven para ayudar en caso de atentados o catástrofes naturales. ¿Pero se puede confiar realmente en ellas?
Caos en las calles, personas desorientadas que buscan a sus familiares... Durante el ataque de Múnich, la aplicación KATWARN ayudó a muchos a permanecer informados y evitar los lugares peligrosos. Sin embargo, este sistema electrónico no estaba preparado para recibir tantos usuarios y, entretanto, la aplicación se bloqueó. Es un tipo de sistemas de aviso que, a partir de ahora, tendrán que funcionar con más fiabilidad.

¿Cómo funciona KATWARN?

KATWARN es un sistema genérico de advertencia que informa sobre tormentas, incendios, accidentes químicos o tiroteos, y ofrece también pautas de comportamiento. A través de mensajes SMS, correo electrónico o mensajes dentro de la app, se recibe la información que emiten las autoridades, los servicios de salvamento o el servicio meteorológico alemán.

La aplicación es gratuita y fue desarrollada por el Instituto Fraunhofer de Sistemas Abiertos de Comunicación para informar ante situaciones de peligro. Su mayor ventaja es que, a través del registro de usuarios, ofrece información local y regional. Pero su mayor problema se presenta cuando el usuario está fuera de su lugar habitual. A pesar de eso, recibirá la información de la región donde se registró y no de su ubicación real.

¿Hay alternativas?

Como alternativa, la aplicación NINA, desarrollada por la Oficina Federal de Protección y Ayuda ante Catástrofes, informa a sus usuarios a nivel nacional. NINA está basada en un sistema de aviso modular y la idea fue desarrollada para advertir sobre ataques militares con misiles en aras de la seguridad interior, aclara el presidente de la oficina, Christoph Unger.

Hasta ahora se utilizaban las alarmas tipo sirenas situadas en los tejados de las escuelas y los ayuntamientos. Pero estos sistemas no son del todo actuales. "Gran parte de la población ni siquiera reacciona ante estas señales acústicas. Por eso teníamos que actualizarnos y desarrollamos esta app. Son un buen complemento para los mecanismos de seguridad existentes, como la radio, la televisión y las redes sociales", explica Daniel Faust, director del grupo Public Safety, del Instituto Fraunhofer.

¿Advertencias a tiempo?

Este tipo de sistemas solo deberían ser considerados como una fuente de información añadida. En realidad, no pueden prever ataques ya que las autoridades no dan el aviso hasta tener la certeza de que algo está pasando. Nadie quiere advertir prematuramente, puesto que, aunque se haga con la mejor de las intenciones, podría generar inseguridad entre los ciudadanos. "En estas situaciones tan extremas no es fácil gestionar la comunicación", aclara Daniel Faust.

El caso del tiroteo de Múnich es un claro ejemplo de ello. La información no solo se emitió por las vías oficiales sino también a través de redes sociales como Twitter y Facebook. En estos canales, cualquiera puede emitir información y se transmite de forma más rápida, pero no está verificada y también podría salir mal. Lejos del lugar del tiroteo de Múnich, se produjo incluso una situación de pánico debido a una información errónea sobre otros supuestos atacantes sueltos por la ciudad.

Pero las autoridades actuaron con más cautela y esperaron antes de hacer saltar la alarma. "Durante las primeras dos horas el peligro era muy local y no queríamos alarmar a la población", explica Faust: "Solo cuando el autor salió del centro comercial dimos la alarma por terrorismo. Entonces se consideró que había una amenaza grave para la población", explica.

Fuente: Deustche Welle

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