Si no sabés qué es un torrent...

… Esta nota es para vos. Un tutorial básico para aprender a descargar archivos pesados de internet
Si estás leyendo esta nota, seguramente todavía no te has sumergido en el mar de torrents que hay en internet. Tal vez porque no tenés mucha idea de lo que son o quizá porque te parecen aguas demasiado complicadas para navegar. Incluso puede ser que nunca hayas escuchado hablar de esto que, en definitiva, no es más que una forma de obtener archivos desde la web y guardarlos en tu PC.

Un archivo torrent puede ser una película, libro, juegos, canciones o álbumes enteros, incluso software. Sin embargo, no basta con ir a un sitio en particular y hacer clic en “descargar”.

En este caso, hay que instalar un “cliente”, que es un programa que permitirá abrir el torrent. Existen varios, pero los más populares son uTorrent y BitTorrent. Luego, hay que ir a un sitio de torrents o tracker, como The Pirate Bay, buscar el “magnet link” o enlace magnético del archivo y descargarlo (ver recuadro). Este enlace sirve para identificar el contenido, pero no especifica el nombre o su ubicación. Siguiendo con el ejemplo, en The Pirate Bay aparece con el símbolo de un imán.

En términos no técnicos, un archivo torrent es algo así como una lista que contiene la información “física” de una película, por ejemplo, pero no es la película en sí misma. Hay quienes lo han definido como una lista de contactos. Al abrir el archivo, la computadora comienza a “alimentarse” de esa lista y va tomando fragmentos de los archivos que otros usuarios (los contactos) ya descargaron.

La lógica es la del “peer to peer”, que implica que no hay un servidor único donde está alojado el archivo. Es como si este no estuviera en un solo lugar sino en todas partes. Por eso, en la nomenclatura de quienes se manejan con torrents están las “semillas” (seeds) y las “sanguijuelas” (leechers): los que ponen los archivos y los que se alimentan de ellos, respectivamente.

Cuantos más usuarios estén “torrenteando”, más rápida será la descarga, porque habrá más usuarios de quienes tomar un fragmento. Esa es una de las principales ventajas de este método: la rapidez. La contrapartida es que, si pocas personas están compartiendo el archivo buscado, la descarga es muy lenta. O peor: si ninguna semilla está conectada, no podés bajarlo.

Suena complejo porque lo es. Pero, una vez que se entiende la dinámica, se vuelve más simple y uno puede acceder a contenidos a los que no accedería de otra forma. Por eso mismo, los sitios como The Pirate Bay son una puerta directa a la piratería, pero está en cada usuario cruzarla o no.

Para piratas


En Uruguay, la ley no contempla qué pasa si un usuario “torrentea” un archivo. Según explicó el abogado especializado en propiedad intelectual de la firma Ferrere, Alejandro Alterwain, la ley de este país “no acompasa los cambios tecnológicos” en este sentido. De hecho, la única ley que regula los temas de derechos de autor en concreto es la número 9.739 (sobre propiedad literaria y artística), que data de 1937 y que fue modificada en 2003 con el fin de acoplarla a la era digital. Aun así, el torrent y otro tipo de tecnologías para acceder a archivos en internet, como el streaming (ver los archivos online pero sin descargarlos), no están contemplados en esta ley.

Sin embargo, permitir el acceso a obras pirata y que eso sea el corazón del negocio, como es el caso de The Pirate Bay, sí está prohibido en Uruguay. Según explicó Alterwain, si bien los legisladores no pensaron en el caso del torrent en particular, la mencionada ley dice que es un derecho de autor la comunicación pública de una obra, es decir, ponerla a disposición de terceros. Entonces, si un sitio “linkea y permite la transferencia de archivos sin autorización, hay una infracción de derechos de autor en Uruguay”, dijo el experto.

En el caso del usuario final, la cuestión es “más difusa”, dijo el abogado de Ferrere: “El usuario viola la ley de autor si hace un acto de reproducción, por ejemplo, si fija el archivo en un soporte, como un disco duro”. Por ende, guardar un torrent en la computadora es reproducirlo. Según el abogado, el caso del streaming es “más discutible”, porque no se está grabando el archivo.

Pero violar la ley es una cosa y recibir sanción por ello es otra, al menos en Uruguay. Aquí la regulación se hará cumplir solo “a través de acciones de los autores o sus representantes”, dijo Alterwain, quien diferenció dos casos. “Si hacés una reproducción con fines de lucro -por ejemplo, para ir a vender CDs a la feria-, la sanción es penal y podés ir a prisión. Si no hay fines de lucro -por ejemplo, bajar una película para ver en tu casa-, hay una multa que hay que pagar”. Sin embargo, este segundo caso no sucede a diario en Uruguay.

 


Para descargar un torrent en The Pirate Bay


 

1. Condición. El paso previo básico para bajar un torrent es instalar un cliente. El más popular para Windows es uTorrent, que puede ser gratis o pago.

2. Buscar. Luego, hay que buscar los archivos torrents (películas, libros, música, etc). Basta con ir a The Pirate Bay y usar la barra de búsqueda.

3. Elegir. La lista de torrents señala formato y peso del archivo, cantidad de “semillas” y “sanguijuelas”. Las calaveras verdes y rosadas indican que el archivo es confiable.

4. Descargar y compartir. Ir al enlace seleccionado, cliquear “Get this torrent”, elegir ubicación y descargar. Al usar siempre la misma ubicación, te convertís en “semilla” para otros usuarios.


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