“Si hay una civilización extraterrestre en nuestra misma dirección nos podrá escuchar”

El jefe científico de la mayor red de comunicación espacial habla sobre señales de otras civilizaciones, planetas extrasolares y la necesidad de invertir hoy en ciencia básica para evitar “ser pobres dentro de 20 años”
Joe Lazio abre su computadora en un hotel de Madrid y sabe que tiene un mensaje que proviene de fuera del Sistema Solar. Se trata de una transmisión de radio enviada por la sonda Voyager I, a más de 19 millones de kilómetros de la Tierra. Gracias a una web pública mantenida por la NASA sabe que la antena de 70 metros de diámetro que hay en Robledo de Chavela (Madrid) está recibiendo en esos mismos instantes mensajes de la sonda. La antena de Madrid es parte del Complejo de Comunicaciones con el Espacio Profundo de Madrid, uno de los tres centros que forman la mayor red de comunicación con el espacio profundo que hay en el mundo. A la estación madrileña llegan las comunicaciones de todas las naves que la NASA ha enviado al espacio y aún se conservan allí las que escucharon aquel mensaje ya mítico de Neil Armstrong en 1969. Otras dos estaciones en Goldstone (EEUU) y Canberra (Australia) completan la Red de Espacio Profundo (DSN en inglés), de la que Lazio es el jefe científico. Este experto en radioastronomía está de paso por Madrid para visitar la estación madrileña e impartir esta tarde una conferencia en el Planetario de Madrid para celebrar los primeros 50 años de la DSN. En esta entrevista con Materia, el experto habla sobre la búsqueda de vida en otros planetas, la recepción de señales de radio de otras civilizaciones y de cómo el láser puede ser la herramienta de comunicación espacial del futuro.

Usted asegura que la DSN es el instrumento científico más importante de los últimos 50 años.

Sí. La DSN ha sido una parte indispensable de multitud de observaciones. Yo me baso en la lista de 50 descubrimientos científicos más importantes del último medio siglo que hizo un grupo totalmente independiente de la NASA. La DSN participó en casi la mitad y es algo impresionante.

Muchos de ellos fueron inesperados.

Es una de las lecciones de la ciencia. A veces estás estudiando una cosa concreta y te das cuenta de que has hecho un avance que ayuda en otra área que no esperabas. Si te hubieras propuesto hacer algo bueno posiblemente lo hubieras conseguido pero, al mirar en otra dirección, a veces haces descubrimientos mucho más importantes que si vas a por ellos directamente.

¿Qué arriesgamos entonces cuando dejamos de invertir en ciencia básica?

Si no invertimos hoy en ciencia básica, en ingeniería fundamental, en tecnología, seremos pobres en 20 años. Hoy nos beneficiamos de decisiones sabias que alguien tomó hace 20, 30 o 50 años. Se me ocurren ejemplos en EEUU que posiblemente tengan analogías en el caso de España. Por ejemplo, la inversión para mejorar la red de espacio profundo en 1963 se transformó en mejores sistemas de imagen médica para diagnosticar enfermedades en 1975.

¿Cuál es la próxima gran frontera de la astronomía?

Los planetas extrasolares. Cuando era un chaval no conocíamos ni uno. Ahora los contamos por miles. Esa es una pregunta que la gente se ha estado haciendo durante miles de años, ¿hay otros planetas ahí fuera? Hoy podemos contestar que sí y de hecho sabemos que hay miles y eso supone que solo en nuestra galaxia, la Vía Láctea, probablemente haya miles de millones. Es muy excitante y este descubrimiento nos está ayudando a orientar misiones actuales y futuras. Kepler, por ejemplo. En el futuro tendremos TESS y el telescopio espacial James Webb, la Agencia Espacial Europea ha elegido otra misión de exoplanetas, PLATO, y todo eso se debe al descubrimiento de los exoplanetas. Los datos de Kepler, por ejemplo, llegaron a través de la DSN.

¿Cómo de lejos vamos a poder llegar con esos nuevos instrumentos para responder la pregunta de sí hay otros planetas con vida?

Estamos llegando al punto de estudiar la composición espectral de las atmósferas de esos planetas. Esto te permite saber de qué están hechas las atmósferas de esos mundos. Con esto puedes empezar a preguntarte si hay agua en la atmósfera o si hay dióxido de carbono. Si comparas Venus con la Tierra, dos planetas casi idénticos, el primero tiene una atmósfera hecha principalmente de dióxido de carbono y el segundo es sobre todo nitrógeno pero con algo de vapor de agua y otros compuestos químicos de interés. Saber qué compuestos están presentes en las atmósferas de los exoplanetas será un avance enorme. Posiblemente no nos diga si hay vida, pero sí nos dirá dónde debemos mirar para encontrarla.

Por ahora no se han captado señales de radio de otras civilizaciones, pero usted ha mencionado la posibilidad de que se hayan escuchado nuestras propias señales ¿Cree que ha sucedido?

No lo sé. Estamos constantemente enviando señales al espacio; los radares de aeropuertos o las propias antenas de la DSN mandan ondas de radar para ver cómo las reflejan algunos asteroides o cuerpos como la Luna, Mercurio o Titán. Parte de esa señal de radar, que es muy potente, no es rebotada y continúa viajando por el espacio. Si hay otra civilización en esa dirección exacta nos podrán escuchar. ¿Lo han hecho? No lo sé, pero si están ahí, les estamos enviando señales y podrían detectarnos.

¿Necesitan una tecnología mucho más avanzada que la nuestra para hacerlo si están muy lejos?

Normalmente se dice que si hay un telescopio como el de Arecibo en otro planeta, podríamos comunicarnos con señales de radio con él a una distancia que puede abarcar la mitad de toda la Vía Láctea. Ahora estamos intentando construir telescopios más potentes aún.

Si se estableciera el contacto y usted fuera el responsable de contestar, ¿qué les diría?

Vengo de un país democrático y esperaría que no hubiese solo una persona a cargo de responder. Esperaría que mi país y el resto del mundo estableciesen un proceso democrático para responder, si es que eso sucede alguna vez.

¿Ha habido señales raras, que no encajan con fuentes naturales?

Ciertamente otros telescopios han captado cosas raras. El problema suele ser que solo se detectan una vez. Y al final, con eso no puedes saber si vino del espacio o era en realidad una extraña transmisión de radio salida de la Tierra y hemos captado solo parte de ella. Este es normalmente el problema, se detecta algo raro pero solo una vez, por lo que la asunción más conservadora es que llegó de la Tierra.

¿Es verdad que quiere construir un telescopio de radio de 10 kilómetros en la cara oculta de la Luna?

Sí. Un telescopio así tendría suficiente potencia para divisar los efectos de las primeras estrellas que nacieron en el Universo. Por el momento no estamos listos para construirlo. Tenemos que desarrollar más la tecnología y hacer más estudios científicos. Pero en el largo plazo creo que un telescopio en la cara oculta de la Luna es un proyecto muy interesante.

Las antenas de 70 metros de las estaciones de seguimiento tienen más de 40 años y algún día dejarán de funcionar ¿Qué pasará entonces con estas antenas que han captado datos de misiones históricas?

No sé cuáles son los planes, si se van a convertir en monumentos históricos. Por el hecho de que dos de ellas están en otros países, España y Australia, creo que estos socios deben participar en la decisión. De esta forma espero que las autoridades españolas participen en la decisión sobre qué pasará con estas antenas.

¿Me puede dar un ejemplo de una nueva tecnología que se vaya a aplicar en la DSN?

Ciertamente una de ellas es lo que llamamos la comunicación óptica o por láser. Se trata de sustituir las ondas de radio por haces de láser. Lo atractivo es que las ondas de radio son muy amplias, así que parte de ellas termina no llegando a la nave en cuestión. Con el láser podemos enfocar mucho más, con lo que puedes enviar y recibir mucha más información. Es como la fibra óptica pero sin la fibra.

¿O sea que posiblemente el primer mensaje de los humanos que lleguen a Marte será un rayo láser?

Sí, exactamente.

 

Vía Materia

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