Se hunde la caballerosidad

Un estudio sobre desastres marítimos demuestra que “las mujeres y los niños primero” nunca fue una norma social en los barcos que se hunden
Un estudio sobre desastres marítimos demuestra que “las mujeres y los niños primero” nunca fue una norma social en los barcos que se hunden, como tampoco lo fue el capitán que se sacrifica a sí mismo y da la orden antes de sumergirse con su nave.

Los miembros de la tripulación tuvieron las tasas más elevadas de supervivencia en naufragios, seguidos por los capitanes y los pasajeros varones, según el informe publicado esta semana en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

La investigación constató que la tasa de supervivencia de las mujeres en 16 desastres marítimos desde 1852 hasta 2011 alcanzó la mitad de la correspondiente a los hombres y que los niños tuvieron la peor chance de bajar vivos del barco.

Los hombres en general tienen las mejores perspectivas de supervivencia, a menos que asuman un comportamiento de sacrificio personal y ayuda, dijeron los autores.

La excepción es el hundimiento del RMS Titanic, en el cual la tasa de supervivencia de las mujeres y los niños fue tres veces más alta que la correspondiente a los hombres. En ese caso, el capitán ordenó una evacuación de las mujeres y los niños primero y los oficiales disparaban a los hombres que desobedecían, según el estudio.

Un mito librado al capitán


“El hecho de que las mujeres corren peor suerte que los hombres también ha sido documentado en el caso de los desastres naturales”, escribieron los autores del estudio Mikael Elinder, economista de la Universidad de Upsala, y Oscar Erixon, economista del Instituto de Investigación en Economía Industrial en Suecia.

“Parecería que es la política del capitán, más que los sentimientos morales de los hombres, lo que determina si se da un trato preferencial a las mujeres en los naufragios”, agregan.
Parecería que es la política del capitán, más que los sentimientos morales de los hombres, lo que determina si se da un trato preferencial a las mujeres en los naufragios”, indica el estudio

La tasa de supervivencia a bordo del Titanic, que se hundió en su viaje inaugural el 15 de abril de 1912 después de chocar contra un iceberg, determinó la idea de que las mujeres y los niños primero era la ley no escrita del mar, escribieron los autores. Si bien murieron 1.496 personas en el desastre, 712 sobrevivieron, entre ellas 70% de las mujeres y los niños que se encontraban en el barco, según el estudio.

Lo que probablemente provocó la supervivencia de las mujeres y los niños en ese desastre fue la política del capitán, quien también ayudó a que las mujeres sobrevivieran en otros cuatro desastres, dijeron los autores.

Capitanes hundidos


La investigación también constató que nueve de 16 capitanes se hundieron con sus barcos.

En promedio, 60% de los miembros de la tripulación sobrevivieron a siniestros de barcos como colisiones, encalladuras e incendios a bordo. También puede deberse a que los miembros de la tripulación están más familiarizados con los barcos y los procedimientos de emergencia y es más probable que sepan nadar, dijeron los autores.

Alrededor de 35% de los pasajeros varones sobrevivieron en comparación con 18% de pasajeras. Si el barco se hundió en forma lenta o rápida, a las mujeres les fue mejor o peor, según los documentos que describen el destino de más de 15.000 personas en naufragios.

La diferencia en las tasas de supervivencia de hombres y mujeres comenzó a disminuir después de la Segunda Guerra Mundial, lo cual indica que la posición más elevada de las mujeres en la sociedad mejoró su tasa de supervivencia, según los autores del estudio.

Comentarios