Se abre la era de los teléfonos modulares

Después de varios obstáculos, Google puso fecha a su smartphone personalizable
Desde la última aparición pública, hace un año, no hubo casi noticias sobre el proyecto Ara, un smartphone en piezas que ahora Google anuncia para 2017. En este tiempo, el concepto pasó de Motorola a Google, se marcharon los líderes del equipo (Paul Eremenko a Airbus y Regina Dugan a Facebook) y se canceló el proyecto de construirlos en Puerto Rico. Ahora parece que se encamina, por fin, a convertirse en realidad. ¿Su objetivo? Teléfonos absolutamente personalizables.

Ara es "un teléfono modular", con una estructura de base sobre la cual el usuario puede ensamblar, como en un juego de construcción, módulos de diferentes colores y funcionalidades: cámara de fotos, parlantes, pantallas de tinta eléctrica, cámara de visión nocturna... las opciones son interminables. Esto permite al usuario personalizar el teléfono de acuerdo con sus necesidades o actualizarlo cuando las partes queden obsoletas. La idea es que la vida del móvil se alargue de dos a cinco años.
"El año que viene, Ara estará disponible para los consumidores", indicó el grupo durante el último día de su conferencia anual de programadores. Estos últimos tendrán el mismo acceso pero a partir del otoño boreal en una edición específica.

Cuando fue presentado el primer prototipo a principios de marzo de 2015, durante el congreso mundial de telefonía móvil en Barcelona, Google dijo que esperaba crear una verdadera industria alrededor de este nuevo modelo, que ofrecería un acceso más fácil a internet a los habitantes de los países emergentes.

Desde entonces se modificó el diseño y se redujeron las opciones. El procesador, la memoria, la pantalla, la batería y las antenas de conectividad vendrán adosados a una placa madre y no sobre un esqueleto simple como se propuso al principio. Los teléfonos ARA tienen seis módulos en la parte trasera, que pueden cambiarse para sumar funciones extra sin necesidad de reiniciar el equipo.
Al menos 30 empleados del departamento de innovación y producto de Google (ATAP) usan Ara como móvil principal. Los técnicos están preocupados ahora por mejorar la estética del producto, con contornos más curvos y, sobre todo, más delgado. El prototipo actual es del doble del grosor de un teléfono insignia típico.

La meta actual del equipo es asegurarse de que haya módulos útiles y relevantes para los consumidores cuando el teléfono llegue al mercado el próximo año.

"Una de las cosas que descubrimos en nuestras pruebas es que los usuarios no quieren preocuparse de las funciones básicas del teléfono", dijo el nuevo jefe de Ara, Richard Wooldridge, al sitio especializado CNet. "De hecho, en muchos casos la gente no sabía lo que es un procesador", añadió. Por ello, el foco está puesto en la creación de módulos que un smartphone tradicional no pueda hacer o que son particularmente útiles para un grupo de personas como sería un accesorio para medir los niveles de glucosa en sangre.

Competencia

Google no es la única empresa detrás del concepto de los teléfonos modulares. ZTE y Puzzlephone (de origen hispano-finlandés) tuvieron ideas similares; Fairphone no usa módulos pero vende unos teléfonos con piezas desmontables por tornillos.

El LG G5 es el primero en su tipo pero más limitado que el ARA. Este permite acoplar a la batería tres módulos que añaden distintas funcionalidades: cámara digital con botones físicos, batería adicional y altavoz de alta definición marca. Varios rumores sugieren, además, que Lenovo presentará un nuevo Moto X con una característica similar.