Redes rápidas, móviles lentos

Solo los móviles más caros son capaces de aprovechar la velocidad de las redes

En los últimos años, los operadores de telecomunicaciones han realizado un gran esfuerzo inversor para desplegar las redes de tecnología 4G, que mejoran sustancialmente la velocidad de acceso a internet desde dispositivos móviles. La tecnología de 4G incluye, además, una ventaja muy importante que está revolucionando la forma de usar las redes y que eleva enormemente la velocidad de acceso, lo que se denomina carrier aggregation o agregación de bandas.

Simplificando, este método permite a la compañía agrupar diferentes bandas de frecuencias para usarlas en la misma sesión de comunicación. De esa forma, se aumenta mucho la velocidad de transmisión. Es como si en el transporte de mercancías en vez de usar un solo carril de una autopista -como se hacía antes, con el 3G-, se usasen, a la vez, tres o cuatro carriles para transportar la misma mercancía. El resultado es que la mercancía -los datos- viajan a mucha mayor velocidad.

La disponibilidad de redes rápidas es solo una parte de la ecuación, condición necesaria pero no suficiente para que los clientes puedan descargarse -o enviar- datos a toda velocidad. La otra parte necesaria es que los móviles o las tabletas también sean ultrarrápidos, y eso, por el momento, se ha convertido en un cuello de botella.

El problema está en el móvil

Porque para que un móvil pueda aprovechar esa velocidad, necesita que el chip -lo que llamamos procesador, que normalmente incorpora también los módem de entrada y salida de datos- sea capaz de aprovechar esa característica de carrier aggregation que le ofrecen las redes. Y eso, desgraciadamente, por ahora ocurre en muy pocos dispositivos y además, sólo en los más potentes y caros.

Pese al esfuerzo de las operadoras, por ahora sólo un puñado de clientes puede disfrutar de una conexión más rápida

De esta forma se produce la paradoja de que los operadores han invertido miles de millones de euros en dotar de velocidad a sus redes sin que por el momento esas velocidad pueda ser aprovechada nada más que por un puñado de clientes, los que han adquirido los móviles estrella de cada fabricante. Con todo, es evidente que las características más avanzadas se instalan primero en los equipos más caros y que más margen dejan, como ha ocurrido siempre, de forma que en el futuro inmediato cada vez se irán incorporando más móviles con estas capacidades y el acceso a las altas velocidades se irá democratizando.

Pero en caso es que, en estos momentos, en el mercado se venden varios centenares de modelos diferentes de teléfonos móviles y la mayoría puede utilizar las tres bandas (800, 1.800 y 2.600) que están usando los operadores para el 4G. Sin embargo, lo que no puede hacer la mayoría de estos equipos es usar esas tres bandas a la vez. Eso solo está al alcance de una selecta minoría.


Fuente: Expansión