¿Quién es dueño de los virales?

La captura de una rata cargando una pizza es el reflejo del potencial económico de estos videos
Cuando Matt Little filmó a una rata cargando un pedazo de pizza en una escalera sucia del subte de Nueva York, esperó 12 largas horas antes de poner el video en Instagram. No tardó tanto tiempo en volverse viral.

La versión de YouTube del corto video (dura 14 segundos) actualmente tiene más de 7 millones de visualizaciones. En la parte inferior de la descripción de Little del video hay una aclaración que puede llamar la atención a algún ingenuo internauta. Pizza Rat (el nombre por el que se conoce el viral) no es un tesoro comunal: "Verificado por Jukin Media (Original). Para licenciamiento o permiso para su uso, contactar a licensing@jukinmedia.com".

Jukin Media encontró a Pizza Rat alrededor de la hora 15.30 del 21 de setiembre, aproximadamente una hora y media después que el video fue publicado online. La empresa tiene diferentes ramas en su negocio, pero es conocida por comprar rápidamente los derechos a videos potencialmente virales y luego licenciarlos bajo una taza económica para su uso. Sí, hay videos virales que tienen dueño y derechos de autor.

Los acuerdos de Jukin varían de creador a creador. A veces les pagan cientos de dólares para comprar el derecho de un video y a veces se renegocia los beneficios que puedan obtener ambas partes por su comercializaron. Little ha indicado que su acuerdo ha caído en esa segunda categoría.

Una vez que el acuerdo, cualquiera que sea, está hecho, los empleados de Jukin buscan formas de monetizar ese contenido y protegerlo con avisos de la DMCA (la Digital Millennium Copyright Act, es decir, la Ley de Derechos de Autor Milenio Digital) que son presentados a cualquiera que suba el video a YouTube por su cuenta y sin permiso.

Pizza rat

En el caso de Pizza Rat, los reclamos por derechos de autor de Jukin son muy minuciosos. Por eso, varios portales que cubrieron la explosión del video han tenido que bajar sus videos y gifs que ilustraban la noticia (ver recuadro).

Estos acuerdos protegen los intereses de personas como Little, quien accidentalmente se encontró con algo –una rata amante de la pizza– que logra tener un valor viral substancial en tiempos de internet.
Hasta dónde puede Jukin controlar cómo y por quién son usados los videos ha estado bajo cierto escrutinio legal recientemente en Estados Unidos, debido a una demanda en contra de Jukin impuesta por otro habitante de YouTube. Se trata de una compañía llamada Equals Three, que toma videos virales y los usa para hacer sus propios videos humorísticos, con los que luego obtienen ganancias económicas.

"El video definitivamente le llegó a las personas y ha cobrado vida propia, pero al mismo tiempo, eso no cambia el hecho que hay un dueño con derecho a beneficiarse por el video y el control del destino del mismo", dijo el portavoz de Jukin, Mike Skogmo, a la revista Wired el mes pasado. "Es fantástico que las personas se estén identificando con el video y divirtiéndose con él. Y todavía se pueden compartir los vínculos. Hay formas de disfrutar un video sin perjudicar a su dueño", agregó.

Fuente: The Washington Post