Que tu correo no se convierta en spam

Cinco consejos para asegurarse que el correo llegue a destino y no sea derivado a carpetas basura, ideal para las empresas con newsletters
Utilizar el correo electrónico para comunicar a los clientes las novedades de una marca puede ser una manera muy eficaz de fidelizarlos. A través de una newsletter, es decir, una publicación digital, se ofrece de forma directa un contenido adaptado a los usuarios. Sin embargo, estos correos pueden terminar en la carpeta de spam y morir en el olvido de los mails basura.

El primer paso es pedirles permiso para enviarles este tipo de información, ya que así se evitará que el mensaje llegue como spam. Pero, esta autorización no es suficiente para llegar de verdad a los clientes, ya que existen otros factores que entran en juego:

1. Una vez elegido el contenido, hay que estructurarlo. En primer lugar, el nombre o logo de la empresa debe situarse en un espacio visible para que el receptor sepa desde el primer momento quién es el remitente. Otro aspecto importante es el asunto del correo. Este debe ser claro y se deben evitar palabras como "oferta" o "promoción", así como signos de exclamación o porcentajes, ya que suelen quitar el interés y los usuarios tienden a pensar que se trata de una campaña de publicidad más.

2. Hay que tener en cuenta que las imágenes suelen tardar en cargarse, por lo que es recomendable incluir en la parte superior algo de texto. Así el usuario puede ir leyendo mientras se visualizan las imágenes.

3. La información se debe poder leer en todos los soportes, como smartphones o tabletas. Si no se adapta a las distintas herramientas, se perderá gran cantidad de clientes.

4. También es aconsejable incluir botones que remitan a las redes sociales para que el usuario navegue por todas las plataformas de la compañía y así pueda conocerla mejor. Del mismo modo, hay que incorporar aplicaciones que permitan al cliente darse de baja si no desea recibir más información.

5. Una estrategia que hay que cuidar es la fecha de envío. Los mejores días son los sábados por la noche, ya que los domingos se suele consultar la cuenta personal, o los martes a primera hora porque los lunes se suele colapsar la bandeja de entrada y el correo puede perderse.

 

Vía Expansión.

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