Qué podemos esperar de la CES 2015

La feria tecnológica más importante del mundo mostrará un futuro portátil, autónomo y siempre conectado


La feria más importante del mundo de la electrónica de consumo, CES, abrirá sus puertas el martes en Las Vegas donde exhibirá las principales propuestas tecnológicas para 2015 de los grandes fabricantes de electrodomésticos, automoción y dispositivos inteligentes.

El evento de la Consumer Electronics Association (CEA) de EEUU constatará el imparable fenómeno de lo que se ha venido a llamar el internet de las cosas, es decir esa corriente de lo "smart" destinada a cambiar la interacción del ser humano con su entorno mediante la conexión de cualquier objeto a internet, desde una cerradura a una bombona de gas butano.

La instalación de sensores en los aparatos más variopintos está llamada a dinamizar el negocio de la electrónica durante los próximos años junto con la proliferación de las impresoras 3D, los drones y la paulatina renovación de televisores en los hogares. De las pantallas de alta definición al 4K Ultra HD, de resolución cuatro veces mayor.

Más 3D que el 3D


"El año 2016 será el punto de inflexión para los televisores 4K", dijo Steve Koenig, director de Análisis Industrial de CEA en su presentación del domingo a los periodistas que ya llegaron a la ciudad de los casinos para tomar la temperatura al sector de la electrónica durante los próximos días.

CES será escenario, como es habitual, de televisiones de gran tamaño, curvos unos, otros muy delgados, y todos con precios elevados, aunque cada vez más asequibles al consumidor medio que solo en EEUU se dejará en 2015 casi 5.000 millones de dólares en pantallas 4K.

Con aparatos que van desde los 1.000 dólares, el mercado podría por fin estar maduro para esta tecnología, catalogada como "más 3D que el 3D" y que ofrece "una calidad tan alta que te da la impresión de estar allí", dijo Bob O'Donnell, de la firma de investigación tecnológica Techanalysis.

Algunos fabricantes piensan ya en la próxima generación, como la surcoreana LG Electronics que, según algunos medios especializados, podría develar un primer televisor "8K" con imágenes aún más definidas.

Tanto en 4K como en 8K, el obstáculo principal sigue siendo la falta de videos adaptados a las enormes capacidades de estas pantallas.

El smartphone sigue siendo el rey


No faltarán nuevos ordenadores como el Chromebook 15 de Acer, el primero del mercado con pantalla de 15,6 pulgadas, y habrá oportunidad para ver la evolución de los sistemas de realidad virtual liderados por Oculus VR.

Koenig se aferró a los datos para constatar que el smartphone sigue siendo el rey -el producto tecnológico más vendido- gracias al tirón de la demanda de los dispositivos de gama baja en los países emergentes frente a la desaceleración en los países desarrollados, donde el usuario es más propenso a gastar más en su teléfono.

Se espera que este año el precio medio por teléfono inteligente vendido caiga por primera vez por debajo de los 300 dólares (por 440 dólares en 2010), gracias al éxito de los modelos de marcas como la china Xiaomi.

En cualquier caso, el gasto en teléfonos y tabletas supondrá, según las estimaciones, el 46% del total en tecnología en 2015.

En 2014 y según datos provisionales, los ingresos del sector tecnológico ascendieron a más de mil millones de dólares, un 1% más que en 2013 y una cifra muy similar a la que se llegó en 2011, el último año de crecimiento destacable (un 9% interanual).

Los teléfonos estarán muy presentes en CES, aunque será más como herramienta necesaria para manejar los productos que realmente serán protagonistas, como los relojes inteligentes, los brazaletes deportivos y la domótica, aunque se prevé que LG y otros fabricantes -quizá Samsung- desvelen nuevos smartphones.

CEA señala que en 2015, año en el que debutará Apple Watch, el negocio de los relojes inteligentes generará 3.100 millones de dólares, un 474% más que en 2014, por 1.800 millones los brazaletes que registran la actividad física.

La analista de la consultora Gartner Angela McIntyre considera que, además de relojes, pulseras y gafas interactivas, "cada vez habrá más ropa conectada, incluyendo camisas y sostenes". Estas piezas están llamadas a reemplazar los actuales cintos que los atletas se ciñen alrededor del pecho para controlar el ritmo cardíaco y que son "eficaces, pero incómodos".

En el futuro, el mercado de la tecnología ponible tendrá el reto de mejorar el software. McIntyre comentó que "los aparatos y sus aplicaciones móviles se orientarán a una cuenta integrada, en la que las personas podrán tener una visión general de su estado de salud (...) basada en múltiples dispositivos".

Esto también aumentará las posibilidades de que los datos recogidos se usen de forma más productiva. Según Ramón Llamas, un analista del instituto IDC: "Queremos aparatos que nos avisen cuando tenemos que irnos a acostar más temprano, o que nos recomienden prescindir del postre o levantarnos antes para ir caminando a la oficina".

Cuestión de transporte


El CES consagra por primera vez un área específica a los drones, un indicativo del creciente interés por estos aparatos que tienen "una amplia variedad de aplicaciones, desde la cobertura aérea de eventos deportivos a la ayuda en misiones de búsqueda y rescate", dijo Karen Chupka, vicepresidenta de la asociación estadounidense de electrónica (CEA) y organizadora de la muestra.

La venta de drones, que se popularizan como aparatos de uso particular, crecerá en 2015 un 50% hasta superar los 100 millones de dólares, y CEA pronostica que estas aeronaves despegarán definitivamente en 2018, cuando generarán al año más de 1.000 millones de dólares.

La industria del automóvil con Ford, Toyota, General Motors, Mercedes, Hyundai, Audi, BMW y Volskwagen, entre otros, mostrarán en CES nuevas integraciones de sus vehículos con aplicaciones y sensores, así coches con piloto automático, según los analistas.

La feria CES se desarrollará entre el 6 y el 9 de enero y acogerá a más de 3.600 empresas de 140 países en una zona de exposición de más de 250.000 metros cuadrados distribuidos entre el centro de convenciones de Las Vegas y varios hoteles de la ciudad.

Acerca del autor

Comentarios