¿Qué hace un coche conectado?

Alertas sobre dónde está la estación de servicio más cercana o dónde hay un accidente, son algunas de las funcionalidades que ofrece hoy un auto conectado a internet

Hoy circulan por las carreteras más de 50 millones de coches conectados en el mundo. Cifra que aumentará hasta 700 millones dentro de solo cinco años. Esta conectividad se realizaría en dos direcciones: una del vehículo hacia usted y la otra del vehículo con su entorno. Y ambas se están desarrollando de forma paralela, si bien, la falta de inversión en infraestructuras está ralentizando la comunicación entre vehículos y entre coches e infraestructuras.

Lo más importante es que el coche conectado salva vidas. Según un estudio de la multinacional alemana Bosch en 2025 se evitarán 11.000 fallecidos en accidente de tráfico y unas 260.000 colisiones en todo el mundo gracias a él, evitando un gasto de 4.430 millones de dólares en reparaciones. Del mismo modo, los vehículos conectados ahorrarán 400.000 toneladas de CO2.

¿Qué hace el coche para estar conectado?

Las marcas de automóviles han desarrollado (y continúan desarrollando) su sistema de conectividad. Audi Connect, VW Connect, Skoda Connect, Seat Connect, BMW ConnectedDrive, Mercedes Connect Me, Ford Connect, Peugeot Connect, Citroën Connect, son algunos ejemplos. Renault lo llama R-Link, mientras que en Opel se denomina OnStar. Por su parte, Sensus Connect, es la elección de Volvo.

El coche se conecta a internet a través de una tarjeta SIM que puede ser la de nuestro móvil o una incluida en el propio coche. Sin SIM no hay datos: sin ellos, la conectividad se resiente al no poder actualizarse.

La mayoría de los coches actuales son compatibles con Android de Google y con iOS de Apple y permiten proyectar la pantalla de nuestro móvil inteligente en la del vehículo.

Comodidad

Una vez conectado a internet el coche es capaz, por ejemplo, de variar por sí mismo nuestra ruta en el navegador en caso de que haya un atasco delante. Nos preguntará si queremos usar la alternativa al igual que hace Google Maps en el móvil. Esta conexión nos permite actualizar los mapas online. Ya no habrá que ir al concesionario a hacerlo con el consiguiente coste añadido.

El coche avisa desde hace muchos años de que se nos acaba el combustible. E incluso nos dice cuál es la estación de servicio más cercana. Ahora, con la conectividad, nos da más información.

Con la SIM integrada en el vehículo y una caja negra de almacenamiento de datos, podemos ampliar la interacción con el coche. Podremos abrirlo y cerrarlo desde una aplicación de nuestro móvil. Sabremos dónde está y si se ha arrancado y trasladado de sitio desde donde lo dejamos. También se puede saber el estado del vehículo y programar la cita de mantenimiento cuándo mejor nos convenga.

E incluso ya se puede delimitar un área de circulación del coche. Por ejemplo, no salir de la M-30 madrileña. Muy útil si le dejamos el coche a un vástago.

El botón rojo que salva vidas

El coche conectado será más seguro. A partir de abril de 2018 la llamada de emergencia será obligatoria en la Unión Europea para todos los coches de nueva homologación. Es el botón rojo que pone SOS (no el que activa las cuatro luces de emergencia) y que ya incluyen de serie marcas como Peugeot, Citroën, Volvo, Mercedes o BMW, entre otras.

Sirve para efectuar una llamada de emergencia en caso de colisión. Se puede hacer de forma manual o automática. Al detectar el coche el impacto realiza, en caso de que el conductor o algún ocupante pulse el botón rojo, una llamada de emergencia. Esta irá a un centro de llamadas (call center) predefinido por la marca. Éste sistema permite saber el alcance de daños del vehículo, incluso si está volcado y, lo más importante, geolocaliza el vehículo, para avisar en caso necesario al 112 de emergencias.

La llamada de emergencia, basada en una llamada telefónica, iba a entrar en vigor en el año 2009 y lo hará finalmente nueve años más tarde totalmente vinculada a la cobertura móvil. Uno de los problemas, hoy todavía no resuelto, es qué pasa en las zonas sin cobertura móvil. Está comprobado que de ocurrir un accidente en una de estas zonas, el servicio de llamada de emergencia del coche no está disponible y, por tanto, no alerta del siniestro. ¿Y quién se hace responsable de la falta de cobertura?


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