¿Qué aprendió el mundo a partir de las filtraciones de Edward Snowden?

Mucho cambió desde que el exespía estadounidense revelara que el mundo entero estaba siendo espiado por el gobierno estadounidense
Un año después de que se publicaran los primeros documentos que inculpaban a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de violar la privacidad de los estadounidenses, mucha agua pasó bajo el puente. Ya hay algunos cambios incipientes en las leyes estadounidenses, iniciativas para legislar sobre la gobernanza de internet e incluso una película dirigida por Oliver Stone. Mientras Edward Snowden se refugia en Rusia, el resto del mundo intenta tomar acción sobre el huracán que desató la información secreta que este exespía hizo pública.

En nombre de la seguridad nacional, que después del atentado del 11 de setiembre del 2001 se colocó entre las prioridades del gobierno estadounidense, este se otorgó a sí mismo el derecho a espiar las conversaciones telefónicas de todo el mundo y acceder a la información electrónica y física de estadounidenses y extranjeros sin orden judicial de por medio.

Según la información filtrada por Snowden, Estados Unidos no solo almacena todas las conversaciones que ocurren dentro del país sino que también se guarda  los datos que el mundo genera en algunos de los sitios web más visitados, como Google, Facebook, Microsoft, Yahoo! y Apple.

El libro de uno de los protagonistas


El periodista con quien Snowden contactó para publicar los datos que cambiaron al mundo sobre el poder en internet fue el columnista de The Guardian Gleen Greenwald, quien recientemente publicó un libro donde relata cómo fue aquella experiencia y que se encuentra disponible en Uruguay.

En Snowden: sin un lugar donde esconderse (Ediciones B), Greenwald esboza algunas de las implicancias de la escandalosa intromisión estadounidense en la vida privada del mundo. Además, recomienda medidas para defender el derecho a la privacidad. “No utilizar los servicios de compañías tecnológicas que colaboran con la NSA y sus aliados ejercería en ellos cierta presión”, sostiene. Sin embargo, para muchos dejar de usar Gmail o Facebook sería imposible, por lo que además de sugerir servicios alternativos, el periodista menciona la importancia de la navegación anónima, el saber manejar herramientas de encriptación y que estas empresas los adopten para ganarse nuevamente a confianza de los usuarios.

El mismo Snowden dijo a la campaña pro privacidad Reset the Net que “adoptar la encriptación es el primer paso que cada uno puede tomar para terminar con la vigilancia masiva”.

Limitar el espionaje desde las empresas


La revista Slate publicó este jueves una serie de medidas que los gigantes de la comunicación pueden tomar para proteger la privacidad de los usuarios. La primera de ellas es que no accedan a los pedidos de información excesivos y sin las garantías correspondientes. “Las compañías no solo tienen el derecho sino también la obligación de ponerse en los zapatos de sus clientes y rechazar las demandas intrusivas”, dice.

Además, las empresas deben notificar a sus usuarios cuando hay pedidos de acceso a su información personal y deben encriptar sus datos para proteger su actividad en línea. Por último, el artículo insta a las compañías a minimizar la recolección de datos, porque si no hay registro no va a haber pedido.

En definitiva, los efectos de las filtraciones de Snowden están a medio camino de hacerse sentir. Si bien todavía quedan muchas medidas por tomar, el primer paso, que es la concientización, ya está dado. El resto todavía no está definido. En palabras de Greenwald: “Al atreverse a exponer las pasmosas capacidades de vigilancia de la NSA y sus ambiciones aún más increíbles, Snowden ha dejado claro que nos hallamos en una encrucijada histórica. ¿Será la era digital el preludio de la liberación individual y de las libertades políticas que solo internet es capaz de promover? ¿O bien esto dará origen a un sistema de control y seguimiento omnipresentes, que superará los sueños de los peores tiranos del pasado?”.

Comentarios