Pues no, los viajes en el tiempo no existen

Una investigación usa Google, Facebook y Twitter para localizar a viajeros temporales sin resultado. Stephen Hawking ya realizó el mismo experimento con una fiesta a la que nadie del futuro acudió
El físico Stephen Hawking celebró una fiesta en su casa cercana a la Universidad de Cambridge el 28 de junio de 2009. A pesar de su presencia y las mesas repletas de canapés, nadie acudió a la cita. Y no lo hicieron porque Hawking envió las invitaciones una vez acabada. Su mente había ideado este curioso experimento para comprobar si los viajes en el tiempo eran posibles. “Estuve esperando un buen rato, pero no vino nadie”, decía en una entrevista. Aún así, otros físicos acaban de realizar una investigación para detectar la presencia de viajeros en el tiempo. Ni en Google, ni en Facebook y ni siquiera en Twitter los han encontrado.

En un curioso experimento, un equipo de físicos de la universidad Michigan Tech de Estados Unidos han rastreado la red buscando pistas sobre viajeros en el tiempo. Aunque tanto el principio de la investigación (la idea les vino mientras jugaban a las cartas) como el resultado puedan parecer banales, el método que han usado muestra las posibilidades de internet para detectar fenómenos emergentes y, de paso, desmontar algunas leyendas urbanas sobre los viajes en el tiempo.

En su investigación, cuyos resultados presentan el lunes en la reunión anual de la Sociedad Astronómica Americana, los físicos Robert Nemiroff y Teresa Wilson idearon una estrategia basada en lo que llamaron conocimiento clarividente o precognición. Si encontraran alguna mención en internet a algo antes de que la gente supiera de su existencia, esto podría ser una pista de que existen los viajeros temporales. Ese algo debía de cumplir tres condiciones para que pudiera servir de marcador temporal: por un lado, tendría que haber recibido su nombre en el periodo en el que realizaron la búsqueda (entre enero de 2006 y septiembre de 2013). Además, debía ser un vocablo unívoco, que no se prestara a confusión con otros fenómenos. Y tercero, el término a buscar debía referirse a una cosa que siguiera siendo relevante en el futuro y con visos de quedar grabado en los libros de historia. Eso se lo pondría más fácil a los que vinieran del futuro.

Por eso, y porque Nemiroff es el corresponsable de la web de la NASA Astronomy Picture of the Day, eligieron un fenómeno astronómico reciente como el descubrimiento del cometa ISON. Localizado por la International Scientific Optical Network (ISON) el 21 de septiembre de 2012, cumplía las tres condiciones. Aunque la ISON ha descubierto cometas en el pasado, no debería haber referencias en la red al cometa ISON antes de esa fecha. Pero, por si los viajeros del tiempo no estuvieran muy interesados en la astronomía, los investigadores eligieron otra pista para localizarlos: el papa Francisco. El 16 de marzo de este año, Jorge Mario Bergoglio, eligió ese nombre para iniciar su papado. Es la primera vez que un jefe de la iglesia católica se llama así, por lo que no habría problemas de confusión. Además, dada la importancia aún de la iglesia de Roma, los investigadores presuponen que también tendrá un hueco en la historia que lean los humanos del futuro.

Con los dos términos elegidos, los investigadores realizaron una búsqueda exhaustiva de menciones al cometa ISON y al papa Francisco antes de que ambos fueran nombrados. Primero rastrearon en los dos principales buscadores, Google y Bing. Pero no encontraron ninguna referencia a ambos anterior a sus nombramientos. Lo que sí han comprobado es que herramientas como Google Trends no valen, como se cree, para detectar tendencias emergentes, ya que el buscador necesita un elevado número de referencias a un término para convertirlo en tendencia.

Con Facebook, tuvieron aún peor suerte. En la red social cualquiera puede publicar algo hoy y fecharlo años atrás. Así que lo descartaron. Sólo Twitter, que estampa la fecha a cada mensaje podría servir para hallar el rastro de algún viajero del futuro. Sin embargo, no encontraron ni un sólo tuit referido al cometa ISON antes de septiembre de 2012. En cuanto al papa Francisco, hallaron uno que les llevó a un blog donde se hablaba de un papa con ese nombre. Pero, tras analizarlo, comprobaron que era de contenido especulativo, nada de clarividente.

En su experimento llegaron hasta a provocar a los posibles viajeros. Como hiciera Hawking, los invitaron a dejarse ver. Para ello, en agosto pasado crearon una serie de tuits con dos hashtags diferentes, #ICanChangeThePast2 y #ICannotChangeThePast2. Querían jugar con la idea de la imposibilidad de alterar el pasado planteada en el Principio de autoconsistencia de Novikov. Los autores dejaron el correo de uno de ellos al final de cada tuit para ver si alguien les respondía. Igual que Hawking, aún siguen esperando.

“En nuestra limitada búsqueda, no encontramos nada”, dice Nemiroff en una nota de su universidad. “Realmente no pensaba que lo haríamos. Pero no sabemos de nadie que haya intentado una búsqueda como esta. Internet es esencialmente una enorme base de datos y creo que si los viajeros en el tiempo estuvieran aquí, habrían manifestado su existencia por otro medio, quizá publicando los números de la lotería antes de que salieran”, añade.

 

Vía Materia.

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