Preferir el dolor antes que la soledad

Según una nueva investigación, muchas personas optan por infligirse un pequeño choque eléctrico o escuchar ruidos molestos antes que quedarse solos consigo mismos sin hacer nada
Muchos prefieren infligirse algún tipo de daño a sí mismos antes que pasarse 15 minutos solos en una habitación sin hacer nada más que pensar, según una investigación estadounidense divulgada el jueves.

Investigadores de las universidades de Virginia y de Harvard condujeron 11 experimentos distintos para ver cómo reaccionaba la gente cuando se le pedía pasar un tiempo sola.

Más de 200 personas de entre 18 y 77 años, entre ellos estudiantes universitarios, campesinos y religiosos, participaron en los experimentos.

Se les pidió que se sentaran solos en una habitación vacía y sin adornos, sin teléfono ni materiales de lectura, y que luego dijeran cómo habían lidiado solos con sus pensamientos entre seis y 15 minutos.
Habíamos creído que la gente preferiría no sentir una molestia", dijo Erin Westgate, de la Universidad de Virginia

La mitad de ellos encontró desagradable el experimento. "La mayoría de la gente no disfruta quedarse 'solo pensando' y claramente prefiere tener algo que hacer", señaló el estudio publicado en la revista Science.

A continuación, los investigadores estudiaron qué cosas prefería hacer la gente antes que quedarse sola pensando. En un experimento, hallaron que los estudiantes preferían escuchar el sonido chirriante de un cuchillo antes que no escuchar nada. "Habíamos creído que la gente preferiría no sentir una molestia", dijo una de las autoras del estudio, Erin Westgate, de la Universidad de Virginia.

Luego ofrecieron a los participantes una serie de estímulos, entre ellos un choque eléctrico suave, como el que podría sentirse al frotar un pie en una alfombra.

Optar por el dolor


Luego de que los participantes sintieron el choque la primera vez, lo consideraron tan molesto que algunos dijeron que preferían pagar 5 dólares antes que sentirlo de nuevo.

Pero luego, cuando cada uno de ellos fue dejado solo en una habitación durante 15 minutos, con la opción de provocarse choques eléctricos si le apetecía, dos tercios de los hombres optaron por provocarse esa molestia.

La mayoría de los hombres se provocaron el choque entre una y cuatro veces, aunque se presentó el caso de uno que lo hizo en 190 ocasiones. Mientras, un cuarto de las mujeres eligieron el choque eléctrico. En estos casos, lo hicieron entre una y nueve veces.

Westgate dijo que está aún estupefacta por las conclusiones de su investigación. "Creo que hemos subestimado enormemente lo difícil que es dedicarnos conscientemente a tener pensamientos positivos y lo fuerte que es nuestro deseo de estimulación externa, aunque esa estimulación sea activamente desagradable".

Además, agregó que la investigación reveló que -lógicamente- la gente en general prefiere estimulaciones positivas, como leer un libro o jugar un videojuego.

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