Por qué ya nadie dice "ya vuelvo" en el chat

Gracias a la tecnología móvil, los usuarios siempre están conectados

"Ya vuelvo" puede aplicarse a muchas cosas, pero si hay algo para lo que ya no se está usando es para la práctica de dejar una computadora y volver. ¡Estamos en 2015! Tenemos las computadoras en los bolsillos.

Según Google Trends -el único oráculo confiable para este tipo de cosas- las búsquedas en Estados Unidos de la frase "brb" (be right back, o ya vuelvo) han caído uniformemente desde su pico en 2010. Mientras tanto, las ventas globales de smartphones se han más que cuadruplicado durante ese tiempo, según la investigación llevada a cabo por Gartner: de apenas 81 millones de teléfonos vendidos en el tercer cuatrimestre de 2010 a unos sorprendentes 330 millones vendidos en el pasado cuatrimestre.

Esto no significa que el smartphone haya matado al "brb" per se... Pero definitivamente hizo que esa abreviación de chat pasara de moda.

No es una observación original, sin embargo. La rumoreada muerte del "brb" recientemente se ha vuelto un meme en sí mismo. Desde enero, ha aparecido dos veces en la página principal de Reddit y billones de veces en Whisper y en Twitter: plataformas sociales asincrónicas que nunca necesitaron ese tipo de señales para explicar una pausa para ir al baño o una breve ausencia de la computadora.

Donde el "brb" ha sido útil, históricamente, es en las plataformas de chat semi-sincrónicas: lugares como AIM, Gchat o el Messenger de Facebook, donde los pensamientos se postean apenas uno los tiene. La enciclopedia de internet Know Your Meme dice que el primer uso de "brb" fue en una sesión de chat en 1989.

Incluso en esos días previos al World Wide Web, sin embargo, quienes usaban los distintos chats se dieron cuenta de que las conversaciones semi-sincrónicas podrían volverse un poco extrañas. Para eso crearon un buen modelo de comunicación asincrónica, como las cartas y los telegramas y conversaban en tiempo real en la vida real. Pero online, uno no podía darse cuenta de quién era el turno para hablar, menos si su compañero estaba realmente prestando atención. Un silencio extendido podía significar que ese usuario había ido a tomar agua o que se había sentido ofendido por algo.

Al enfrentarse a ese tipo de dilemas (lo que un equipo de investigadores de Cornell una vez llamó "amenazas a la coordinación de las conversaciones online") los usuarios rápidamente desarrollaron su propio código de indicadores de estado. Un mensaje de ausencia significaba que uno no estaba en la computadora. "Marcadores del discurso" como "mmm" o "..." significaban que uno estaba ahí, pero ponderando qué decir. Y "brb" (junto con su primo "afk" -away from keyboard, fuera del teclado-) se volvió la abreviación de una ausencia prevista y breve.

Pero ¿qué habría que hacer hoy para evitar la llegada de mensajes? Gracias al aumento del uso de smartphones (y con él el uso de SMS y el internet móvil) estar lejos del teclado ya no es una excusa para no responder un mensaje. Repetidos estudios han demostrado que uno siente presión al llevar el teléfono a todos lados: a la cama, al baño, a la pausa del café y a las cenas familiares.

Predeciblemente, un ecosistema entero de apps ha aparecido para explotar la tendencia y hacer al usuario más dependiente. ¿Qué son WhatsApp, Slack o Facebook Messenger si no intentos de mantener su constante e ininterrumpida atención? (Tal vez es necesario señalar que algunos todavía usan el "brb" en este tipo de ecosistema de chats de escritorio, pero porque ellos vienen con sus aplicaciones móviles uno fácilmente puede continuar la conversación en su teléfono al apagar la computadora).

Recientemente, por supuesto, los investigadores y personas adictas al teléfono se han preocupado por preguntas como esta. Hay rumores de que el constante contacto con el teléfono es adictivo, o que puede causar depresión o ansiedad. Algunos académicos de hecho comenzaron a estudiar la ridículamente llamada "nomofobia", el miedo a no poder chequear el teléfono constantemente.

Las personas no están interesadas en tomar pausas de sus teléfonos. Eso solo podría volverse más cierto a medida que los nativos digitales vayan creciendo. De acuerdo con Gallup, 11% de los adultos dice que chequea su smartphone cada "pocos minutos"; la figura se dobla cuando se traslada a la fracción de menores de 30 años.

Irónicamente, incluso los fabricantes de smartphones pensaron que sus dispositivos trabajarían de esta manera. En una patente de 2007, archivada seis meses después del lanzamiento del primer iPhone, Apple describió un sistema que automáticamente indicaba a los usuarios si la persona a la que querían llamar o mensajear estaba disponible. En una imagen de muestra se puede ver una lista de contactos en una pantalla de iPhone, cada uno con una marca de un mensaje de ausencia diferente: "en el trabajo", "tomando el café", "en una reunión". "Ya vuelvo".

Pero como Apple y el resto han aprendido desde entonces, sin embargo, uno no puede volver si nunca se fue.


Fuente: Caitlin Dewey / The Washington Post

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