¿Por qué los lobos aúllan a la Luna?

La emisión de este sonido está vinculada a comportamientos de manada, supervivencia, reproducción y hasta sentimientos. Pero nada tiene que ver con la Luna
De todos los mitos vinculados a los lobos, ninguno está más extendido y aceptado que la idea de que aúllan a la Luna. Las imágenes de estos animales con las cabezas inclinadas hacia arriba cantando al cielo nocturno son tan incuestionables como la memoria de tres segundos de los peces dorados o el daltonismo de los perros, otros dos mitos vinculados a la fauna.

La verdad es que los lobos reales, los de la variedad Canis lupus, no aúllan a la Luna. Los científicos no han encontrado ninguna correlación entre los caninos y el satélite de la Tierra, excepto un cierto aumento en la actividad general durante las noches más iluminadas. Entonces, ¿cómo fue que la idea ganó tanta popularidad y a qué le aúllan los lobos?

"Ha habido más especulación sobre la naturaleza y función del aullido de los lobos que del sonido generado por cualquier otro animal", escribe Barry Lopez en su extraordinario libro Of wolves and men.

Escuchar un aullido en la naturaleza (o aullidos, porque los lobos sincronizan sus cantos) es una experiencia sorprendente. Con sus subidas y bajadas de tono, se trata de un sonido al borde de la música humana, como un coro alimentado a través de un sintetizador. Dado que el sonido es a la vez familiar y extraño, resulta atractivo y repulsivo al mismo tiempo. La " música" que hacen estos animales, como Lopez sugiere, parece diseñada para poner los pelos de punta.

Las razones del aullido


Los biólogos han identificado una gama sorprendentemente amplia de funciones posibles: los lobos aúllan para unir a su manada, atraer a su pareja, marcar el territorio, ahuyentar a los enemigos, dar una señal de alarma o comunicar su posición. Pero esto no es todo. A veces aúllan cuando se despiertan por la mañana, como los humanos bostezan al desperezarse.

Incluso se ha sugerido que los lobos aúllan para confundir a los enemigos y presas. En su memoria, el general Ulises S. Grant escribió que durante un viaje a caballo por Texas, oyó un aullido de lo que, según sus cálculos, era una manada de 20 lobos. Resultó ser que solo había dos. "Sentados sobre sus caderas, con las bocas muy juntas, habían estado haciendo todo el ruido que veníamos escuchando en los últimos 10 minutos", escribió.
Ha habido más especulación sobre la naturaleza y función del aullido de los lobos que del sonido generado por cualquier otro animal", escribe Barry Lopez en su extraordinario libro Of wolves and men

Pero aún más interesantes son las razones emocionales del aullido. Puede expresar inquietud, ansiedad, estrés, frustración, soledad y excitación. De hecho, cuanto más se sabe sobre los lobos, estos se vuelven más complejos y similares a los humanos. Investigaciones recientes han descubierto que los lobos aúllan con mayor frecuencia a aquellos miembros de sus manadas con los que pasan más tiempo. Esto se parece mucho a mejores amigos charlando acerca de su día.

A pesar de lo ecléctica de esta lista de funciones, en ningún caso la Luna está involucrada como un factor motivador del aullido. Entonces, ¿de dónde surge el mito? Lopez tiene una teoría interesante para Estados Unidos: "El aullido alcanza su pico estacional en los meses de invierno, durante la época de cortejo y reproducción. Es fácil ver cómo la idea de que los lobos aúllan a la Luna podría haber ganado credibilidad y jugar bien con la imaginación durante esas noches frías y claras, cuando el sonido viajaba desde lejos y la Luna llena prestaba un aspecto misterioso a los paisajes nevados".

Pero la asociación de los lobos con la Luna se ha desarrollado a lo largo de los siglos y en muchas otras partes del mundo. En la mitología nórdica, los descendientes de Loki (el dios embaucador, no el personaje de Marvel) eran lobos que profetizaron eventualmente devorarse la Luna y el Sol. Incluso antes, en la antigua Roma, Plinio el Viejo registró en su Historia natural un escéptico relato de un caso de licantropía u hombre lobo.

Tal vez porque el lobo ha pasado tanto tiempo enmarcado como algo demoníaco y malvado, y el mal está indeleblemente ligado a la noche, la imaginación se ha estancado en un lugar común sin base científica. La ficción gótica sin dudas cambió la percepción de la realidad. No es de extrañar que hoy en día tengamos una percepción errada sobre el aullido a la Luna.

 


Comentarios