Por qué las llamas sirven para vigilar los rebaños de ovejas

La Intendencia de Montevideo anunció que venderá estos animales guardianes a productores, algo novedoso en Uruguay, pero usual en países como Estados Unidos
El jueves la Intendencia de Montevideo anunció que empezaría a vender llamas (Lama glama) del Parque Lecocq a productores de la Central Lanera Uruguaya. Por un monto mínimo de U$S 300 estos animales trabajarían con rebaños de ovejas, viviendo con ellas y espantando desde perros hasta jabalíes salvajes.

La noticia resultó al menos extraña para el común de los uruguayos, que solo consiguen ver a estos animales en los zoológicos. Sin embargo, las llamas son utilizadas como guardianas de rebaños desde hace décadas en países como Estados Unidos.

En Uruguay, la experiencia con las llamas del Lecocq comenzó con cuatro ejemplares, contó Javier Frade, del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), del cual forma parte la Central Lanera. Entregados a distintos productores, estos ejemplares “llegaron a ahuyentar zorros, perros y, en algunos casos, jabalíes”, contó el ingeniero agrícola.

Según informa la intendencia en su comunicado, “los predadores son responsables de entre 8% y 9% de la mortandad anual que sufre el stock nacional de ovinos, por lo que resultan de especial interés y relevancia los métodos que se detecten y se utilicen para evitar esta problemática”.

Además de vigilar rebaños de ovejas, en otras partes del mundo las llamas han llegado a disminuir “a cero mortandades muy altas de ovinos a manos de los coyotes”, agrega la intendencia.

Del zoológico al campo


Si bien de forma tímida las llamas ya estaban siendo usadas como guardianes por algunos productores uruguayos, la novedad es que ahora el proveedor es el Lecocq.

Como saben las 170 mil personas que visitan el parque por año, las llamas han tomado el Lecocq. Ya al entrar uno se cruza con decenas de estos animales, que se acercan a los visitantes a pedir alimentos o directamente a robarlos, si uno no toma las precauciones necesarias.

Tal como explica la intendencia, “la cantidad de llamas existente en el parque Lecocq supera los requerimientos para las líneas de investigación y desarrollo que están en curso”. En este sentido, se venderán a la Central Lanera los machos que no estén destinados al canje y las hembras que hayan cumplido su etapa reproductiva.

Frade contó que, debido a la baja población de llamas en el país, su creciente demanda está llevando a considerar la importación desde argentina.

El método de defensa


De acuerdo con Frade, lo ideal es tener una llama por rebaño. Estos ejemplares toman a las ovejas como familia y conviven entre ellas como una más.

“Es muy cómico de ver, porque las ovejas enseguida las huelen, las vacas ni las miran y los caballos al principio se asustan, pero después se acostumbran”, contó Frade.

“Las ovejas usualmente son gregarias y andan en grupo, por lo que hay que dividir los grupos con una llama para cada uno y duermen de esa manera. Sobre todo es importante su presencia en la noche porque es cuando los predadores atacan”, explicó el ingeniero agrónomo.

De forma instintiva, las llamas siempre están atentas. Ante la presencia de predadores, estos ejemplares “gritan”, dan mordiscos, tiran patadas, los persiguen y escupen. Su importante tamaño, que puede alcanzar 1,80 metros en el caso de un adulto, ayuda a espantar a aquel animal que buscaba alimentarse del ganado.

Para los conservacionistas, una ventaja no menor de la llama es que logra ahuyentar al predador de forma no letal.Desde el punto de vista del productor, si bien debe informarse sobre los cuidados de estos animales, en general su alimentación es prácticamente igual a la de las ovejas.

Así es como las llamas, domesticadas hace 5.000 años en Perú, ahora trabajan como guardianas en los campos uruguayos.

 


Ficha biológica


 

Especie. Lama glama.

Tipo. Mamífero.

Dieta. Herbívora.

Altura. Hasta 1,80 metros (adulto).

Peso. Hasta 200 kilos (adulto).

Gestación. De 10 a 12 meses.


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